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Radiografía del riesgo sísmico: Santiago y Santo Domingo carecen de planes de contingencia específicos ante terremotos

Geólogos y estructuralistas advierten que el crecimiento urbano vertical desordenado eleva el peligro ante la amenaza latente de fallas activas.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

27 de junio de 2026 a las 06:56 a. m.Lectura de 4 min

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Radiografía del riesgo sísmico: Santiago y Santo Domingo carecen de planes de contingencia específicos ante terremotos

Fotografía: Mapa de República Dominicana. (FUENTE EXTERNA)

Las dos principales metrópolis de la República Dominicana, el Gran Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, carecen en la actualidad de planes de contingencia específicos y coordinados para responder de manera eficiente a un terremoto de gran magnitud. Así lo advirtieron diversos especialistas en geología, ingeniería estructural y gestión de riesgos, quienes coinciden en que la alta vulnerabilidad física de estas urbes, sumada a la falta de preparación de la ciudadanía y de las instituciones de socorro, configuran un escenario de alto peligro ante la actividad de las fallas tectónicas activas que atraviesan el territorio nacional.

El geólogo Osiris de León señaló que la vulnerabilidad de una zona no depende únicamente de la magnitud del sismo, sino de la calidad de sus suelos y el tipo de construcción. En el caso de Santiago, el experto explicó que la ciudad está asentada sobre suelos arcillosos y lacustres que tienden a amplificar las ondas sísmicas, un fenómeno que se agrava por la cercanía de la falla Septentrional. "Santiago tiene un peligro adicional que es la licuación de suelos; en un evento fuerte, ciertos terrenos pierden consistencia y se comportan como líquido, lo que puede provocar el colapso de edificaciones que no contemplaron esta condición en su diseño estructural", precisó De León. Por el contrario, aunque la geología del Gran Santo Domingo presenta una base de roca caliza más rígida en gran parte de su territorio, el acelerado e informal crecimiento vertical de la capital eleva exponencialmente el riesgo de desastres.

Al evaluar la infraestructura hospitalaria y de rescate, los ingenieros estructurales de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) han indicado en sus diagnósticos que una proporción considerable de las escuelas y hospitales públicos del país fueron construidos antes de la vigencia del Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico de Estructuras de 2011. Esto significa que estos centros esenciales podrían quedar fuera de servicio precisamente en el momento en que se necesite atender de forma masiva a la población afectada. Además, los cuerpos de bomberos y la Defensa Civil de ambas demarcaciones arrastran limitaciones históricas de presupuesto, equipos especializados de rescate en estructuras colapsadas y personal suficiente para cubrir simultáneamente múltiples emergencias en zonas de alta densidad demográfica.

Ante este panorama adverso, la comunidad científica dominicana insiste en la necesidad urgente de que el Gobierno central y las alcaldías municipales ejecuten un programa nacional de reforzamiento estructural en edificaciones clave y asuman simulacros obligatorios más estrictos y recurrentes. Asimismo, los especialistas subrayan que queda pendiente la actualización del código de construcción para adaptarlo a las microzonificaciones sísmicas existentes, asegurando que las futuras obras de infraestructura en el país respeten rigurosamente las normas de ingeniería sismorresistente para mitigar la inminente pérdida de vidas humanas.

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