El costo de la vida asfixia: la inflación rompe la meta oficial y eleva la canasta básica a más de 49,000 pesos
El Banco Central reporta que el índice de precios escaló a 5.35 %, superando las previsiones económicas, mientras el encarecimiento del costo de vida golpea con mayor severidad a la región Este del país.
Redacción de Libertad Comunicacional
16 de junio de 2026 a las 06:54 a. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Al cierre del mes de mayo del 2026 la canasta básica familiar promedió los 49,268.36 pesos. (DIARIO LIBRE / ARCHIVO)
El costo de la canasta básica familiar en la República Dominicana ha experimentado un aumento sostenido durante los primeros cinco meses de 2026, alcanzando un promedio de 49,268.36 pesos al cierre de mayo. De acuerdo con los datos estadísticos publicados por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), esta cifra representa un incremento acumulado del 1.1 %, equivalente a 534.08 pesos adicionales en comparación con los 48,734.28 pesos que costaba en enero, un alza que profundiza la presión directa sobre el poder adquisitivo de los hogares dominicanos en todo el territorio nacional.
Este encarecimiento generalizado se enmarca en un contexto de aceleración inflacionaria que ha desbordado las previsiones de las autoridades. Según el reporte oficial del BCRD, la inflación general pasó del 4.98 % registrado en enero a un 5.35 % en mayo, superando así el rango meta establecido por la institución monetaria, que se fija en un 4.0 % con un margen de tolerancia de un punto porcentual. Esta desviación del objetivo central refleja las rigideces macroeconómicas actuales y subraya el desafío continuo que enfrentan los consumidores para mantener su dinámica de consumo frente a la pérdida de valor de sus ingresos mes tras mes.
El impulso ascendente de los precios no ha sido provocado por la comida, sino predominantemente por los costos de movilidad y atención. El documento del ente emisor detalla que el sector de transporte lideró las alzas con una variación del 2.16 % entre enero y mayo, seguido por los renglones de restaurantes y hoteles (0.41 %) y salud (0.36 %). Paralelamente, el sector servicios experimentó un incremento interanual del 6.6 %, empujado en el último mes de mayo fundamentalmente por el encarecimiento del cuidado personal. En contraste, renglones de primera necesidad como los alimentos y bebidas no alcohólicas mostraron sorpresivamente una contracción del -0.58 %, tendencia a la baja que también se observó en el sector de recreación, prendas de vestir y comunicaciones.
El impacto económico de estas fluctuaciones sectoriales ha sido notablemente desigual tanto a nivel geográfico como social. Las métricas del Banco Central revelan que la región Este del país absorbió el mayor golpe inflacionario, zona donde la canasta básica se encareció en 681.43 pesos, superando a la región Norte (591.94 pesos), la zona metropolitana de Ozama (552.34 pesos) y el Sur, que registró el menor aumento con 265.58 pesos. Desde la perspectiva de los ingresos, el alza afectó a todos los estratos; sin embargo, el quinto quintil, correspondiente a las familias de mayores recursos, registró el incremento absoluto más alto con 1,378.43 pesos. Por su parte, el primer quintil, que agrupa a la población más vulnerable, enfrentó un alza de 182.56 pesos, un monto que ejerce un peso crítico sobre presupuestos ya restringidos.
Para la República Dominicana, la consolidación de una inflación por encima de la meta oficial plantea un escenario administrativo complejo de cara a la segunda mitad del año. La persistencia de esta tendencia alcista no solo amenaza con erosionar aún más la capacidad de ahorro de las familias de clase media y baja, sino que coloca al Banco Central ante la inminente necesidad de evaluar ajustes restrictivos en su política monetaria. Las autoridades enfrentan el reto de contener el avance de los precios en las áreas de transporte y servicios antes de que el impacto económico se traduzca en un descontento social insostenible.




