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Arroz dominicano sin escudo arancelario: produce el 96 % de lo que consume, pero rinde menos por hectárea que el estadounidense

Fenarroz, Adofa y Confenagro piden reglas claras y nuevas medidas, mientras el ministro de Agricultura habla de una "visión de Estado".

Redacción de Libertad Comunicacional

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Editor jefe: Domingo Batista

7 de octubre de 2026 a las 06:15 a. m.Lectura de 5 min

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Arroz dominicano sin escudo arancelario: produce el 96 % de lo que consume, pero rinde menos por hectárea que el estadounidense

El Gobierno dominicano derogó el decreto 693-24, que protegía al arroz nacional con aranceles frente a las importaciones estadounidenses amparadas en el DR-Cafta. Así, el sector arrocero queda sin esa salvaguardia en el momento en que el tratado libera por completo el comercio de ese grano. La derogación consta en el decreto 635-26, fechado el 9 de septiembre de 2026 y dado a conocer a inicios de esta semana, informó Diario Libre.

El decreto de 2024, emitido el 17 de diciembre, fijaba un arancel de 20 % para determinadas categorías de arroz dentro del contingente registrado ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), y de 99 % fuera de ese cupo. También reservaba una cuota preferencial de 23,300 toneladas de arroz de origen estadounidense con arancel de 0 %. Superada esa cantidad, el cereal pagaba la tasa de Nación Más Favorecida, de 99 %. La medida se adoptó cuando el calendario de desgravación del tratado contemplaba eliminar los aranceles al arroz estadounidense a partir de enero de 2025.

El 11 de septiembre, dos días después de la fecha del decreto, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) planteó públicamente la importancia de eliminar la normativa, al considerar que el país debía cumplir sus compromisos de acceso al mercado para el arroz estadounidense. El tema se abordó en una reunión virtual con el canciller Víctor "Ito" Bisonó, donde también se habló de negociar un acuerdo de comercio recíproco.

El ministro de Agricultura, Francisco Espaillat Bencosme, afirmó que la derogación no es un abandono del sector ni una señal de debilidad, sino que responde a una "visión de Estado" y a compromisos comerciales que el país debe manejar con responsabilidad. Por su parte, el director de la Asociación Dominicana de Factorías (Adofa), Heraldo Suero, adelantó que esperan condiciones similares a las del decreto derogado. El presidente de Confenagro, Wilfredo Cabrera, pidió una mesa de trabajo para evaluar el alcance de la medida y fijar reglas claras para las próximas cosechas. El presidente de Fenarroz, Marcos Rodríguez, reconoció que el decreto protegía a los productores y dijo entender que el presidente Luis Abinader y el ministro "no se pueden dar el lujo" de dejar al sector a merced de las importaciones.

La derogación llega con un sector que, según el Ministerio de Agricultura, produjo 14,781,885 quintales en 2025, un 5.24 % más que en 2024 y un 12.19 % más que en 2019. Esa producción cubrió el 95.75 % del consumo estimado, de 15,437,959 quintales. Las importaciones fueron de 668,009 quintales, un 85.84 % menos que en 2024, cuando se dispararon a 4,716,111. El arroz recibió, además, el 44.9 % de los 18,759.5 millones de pesos en préstamos del Banco Agrícola en 2025.

La brecha de competitividad persiste. Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) indica que en 2024 el rendimiento dominicano rondó las 5.28 toneladas por hectárea, frente a 9.42 en el país norteamericano. Además, los costos de producción locales fueron 1.3 veces los estadounidenses (459 frente a 344 dólares). "Es en el costo de producción que no somos competitivos", dijo Rodríguez, quien situó el costo de una tarea en unos 10,000 o 10,200 pesos, frente a 6,500 o 7,000 antes de la pandemia, por el alza de fertilizantes y diésel. Según el dirigente, la preferencia por el sabor y la textura del grano criollo sigue siendo una ventaja: las amas de casa, afirmó, ya no consumen el importado solo.

Se trata del rubro de mayor peso histórico del aparato productivo nacional, con más de 3 millones de tareas sembradas y un consumo per cápita de 141.92 libras en 2025, por lo que cualquier cambio en las reglas de importación tiene efecto directo sobre la seguridad alimentaria.

Hasta ahora no se han anunciado nuevas medidas de protección. Los gremios esperan que el Gobierno defina las condiciones que sustituirán al decreto derogado.