Nueva redacción fiscal en la Ley 30-26 integra envases y costos logísticos al impuesto de los alcoholes
La Asociación Dominicana de Productores de Ron respalda la medida para erradicar la competencia desleal en el mercado local.
Redacción de Libertad Comunicacional
24 de junio de 2026 a las 07:13 a. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Botellas de cerveza. (FUENTE EXTERNA)
El Gobierno dominicano modificó de manera formal la estructura textual de la legislación impositiva aplicable al sector de las bebidas alcohólicas para salvaguardar los ingresos del Estado y cerrar brechas de interpretación jurídica que propiciaban la pérdida de recursos fiscales. Mediante una readecuación técnica introducida en la Ley 30-26, la administración tributaria determinó de manera taxativa cuáles componentes integran la base imponible sobre la cual se calcula el impuesto ad valorem, frenando de este modo reclamos corporativos que buscaban excluir del gravamen elementos esenciales de comercialización, tales como las botellas y los empaques primarios. De acuerdo con el dictamen de las autoridades financieras, la nueva norma estipula que el precio de venta al por menor corresponde estrictamente al valor final pagado por el consumidor en el punto de expendio.
La reforma de la redacción jurídica dispone que el cálculo impositivo debe aplicarse de forma integral y sin ningún tipo de excepción sobre la totalidad de los costos, elementos y componentes incorporados al producto para su colocación en el mercado nacional, independientemente de su naturaleza o procedencia. El cambio estructural surge como respuesta a disputas legales previas donde determinados contribuyentes del sector cervecero alegaban que los envases no formaban parte de la base gravada por el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC). Al definir jurídicamente que el empaque forma una unidad indisoluble con el líquido para fines fiscales, el fisco clausura la posibilidad de que las empresas desglosen los costos de producción para aminorar el pago de sus obligaciones tributarias ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
Por su parte, la Asociación Dominicana de Productores de Ron (Adopron) valoró de forma positiva la corrección fiscal implementada por el Poder Ejecutivo, tras manifestar que la medida contribuye de manera directa a la eliminación de la competencia desleal dentro de la industria de destilados y fermentados. Según los planteamientos de los productores de ron, las asimetrías y distorsiones previas en la aplicación práctica del Impuesto Selectivo al Consumo vulneraron la equidad del mercado y mermaron de forma severa las recaudaciones del Estado dominicano durante varios periodos fiscales. El gremio empresarial apuntó además que la clarificación normativa dota de transparencia a la competencia del sector y complementa los esfuerzos oficiales orientados a fortalecer la trazabilidad de los productos.
Para la República Dominicana, el perfeccionamiento de esta normativa representa un paso estratégico en la consolidación de las metas de recaudación trazadas en el marco del plan anticrisis del Gobierno, el cual proyecta captar entre 40,000 y 50,000 millones de pesos mediante la optimización de los arbitrios en sectores de consumo masivo como el alcohol, los cigarrillos y los combustibles. Al blindar el cobro del ISC y evitar que los litigios administrativos erosionen los ingresos corrientes, el Estado asegura un flujo de recursos más previsible en momentos de fuerte presión sobre el gasto público. Tras la entrada en vigencia de esta corrección en la Ley 30-26, las autoridades fiscales se enfocarán en la implementación estricta de las auditorías bajo el nuevo criterio unificado, mientras que las empresas del sector deberán ajustar sus estructuras de facturación para reflejar el impuesto sobre el valor total de las mercancías terminadas.




