Brasil enfrenta una doble crisis diplomática con Estados Unidos y Argentina
Washington ligó la medida a la demora de Brasilia en aprobar al embajador designado por Trump, en medio de la disputa arancelaria
Redacción de Libertad Comunicacional
5 de agosto de 2026 a las 05:06 p. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Luiz Inácio Lula da Silva, prresidente de Brasil,(EFE/EPA/YOAN VALAT)
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta desde esta semana un doble frente de tensión diplomática, con Estados Unidos y con Argentina, a dos meses de las elecciones de octubre en las que el mandatario brasileño buscará la reelección frente a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, preso por un juicio relacionado con un intento de golpe de Estado.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el martes la revocación de la visa de la embajadora brasileña en Washington, María Luiza Ribeiro Viotti, en el cargo desde 2023. Según explicó un alto funcionario del Departamento de Estado, la medida constituye una "acción recíproca" ante la demora de Brasilia en otorgar el placet diplomático a Daniel "Danny" Pérez, el candidato que el presidente Donald Trump eligió el 1 de junio como embajador de Estados Unidos en Brasilia. El funcionario aclaró que la decisión no equivale a una expulsión: la embajadora puede permanecer en territorio estadounidense, aunque sin visa vigente, y esta podría restablecerse si se resuelve el diferendo diplomático.
La Presidencia de Brasil calificó la medida como parte de "una escalada deliberada de medidas hostiles" contra el país, motivada por razones ideológicas. Lula, por su parte, afirmó este miércoles en una entrevista que "nadie puede pensar que va a entrometerse desde fuera" en los comicios de octubre, y calificó la decisión de Washington como una actitud "irresponsable" e "innecesaria". La tensión bilateral se arrastra desde 2025, cuando Trump impuso un primer arancel a productos brasileños en represalia por el juicio contra Bolsonaro; en julio, Washington aplicó un nuevo gravamen adicional de 25 % a cerca de 3,000 productos brasileños, con lo que el arancel total sobre algunos rubros como maquinaria y etanol llegó a 37.5 %. Brasilia respondió pidiendo a sus empresas limitar las importaciones provenientes de Estados Unidos. A esto se suma que, en julio, Brasil negó visas a dos funcionarios estadounidenses que, según Lula, pretendían "fiscalizar e investigar" el sistema electrónico de votación del país, en momentos en que Flávio Bolsonaro cuestionaba la fiabilidad de esas urnas con planteamientos similares a los que llevaron a la inhabilitación política de su padre.
En paralelo, Brasil rebajó el martes su representación diplomática en Argentina al nivel de encargado de negocios, después de que el presidente argentino, Javier Milei, calificara nuevamente a Lula de "ladrón", esta vez en una entrevista del domingo, repitiendo un señalamiento similar hecho días antes durante el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro en Sao Paulo. Una fuente diplomática brasileña indicó que las relaciones con Buenos Aires permanecerán rebajadas "mientras persistan los ataques a las instituciones democráticas brasileñas" por parte del mandatario argentino, aliado declarado de Trump. La cancillería argentina, por su parte, sostuvo que fue Brasil quien pidió el retiro de su embajador en Brasilia, versión que una fuente diplomática brasileña atribuyó a una decisión que correspondería, en todo caso, al propio gobierno argentino.
Milei y Lula, al frente de las dos economías más grandes del Mercosur, mantienen una relación fría desde que el mandatario argentino asumió el cargo en 2023 y nunca han sostenido un encuentro bilateral formal.



