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Académicos y periodistas plantean en la UASD repensar la formación frente al auge de las redes sociales

Especialistas coinciden en que la verificación y la ética deben ser el eje de la nueva formación periodística ante el avance de TikTok y la IA

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

Editor jefe: Domingo Batista

17 de septiembre de 2026 a las 06:16 a. m.Lectura de 5 min

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Académicos y periodistas plantean en la UASD repensar la formación frente al auge de las redes sociales

Las redes sociales y las plataformas de video se convirtieron por primera vez en la principal vía de acceso a las noticias a nivel mundial, superando a la televisión, según el Digital News Report 2026 del Reuters Institute, de la Universidad de Oxford. El hallazgo fue el eje del panel "Tendencias en el consumo de noticias: una mirada más allá de los números", organizado por las escuelas de Comunicación Social y de Filosofía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

El estudio, elaborado con cerca de 100,000 encuestados en 48 países, encontró que el 54 % de las personas recurre a las redes sociales para informarse, frente al 52 % que usa la televisión y el 51 % que visita directamente sitios y aplicaciones de medios, de acuerdo con el propio Reuters Institute. El mismo informe ubica la confianza en las noticias en su nivel más bajo en una década, con un 37 % a nivel global.

En esa línea, el profesor de Comunicación Social Manuel Rodríguez señaló que la confianza promedio entre los países estudiados ronda el 32 %, y que en algunos mercados apenas el 16 % de la población cree en lo que difunden los medios. Según explicó, el consumo televisivo pasó de 64 % en 2021 a 52 % este año, mientras la lectura de prensa impresa bajó al 16 % y más de la mitad de los jóvenes consultados nunca ha leído un periódico. La brecha generacional es marcada: entre los 18 y 24 años, el 52 % busca noticias en redes sociales y solo el 18 % recurre a la televisión, proporción que entre los adultos sube a 47 %. Para Rodríguez, ese cambio obliga a revisar los programas universitarios, aún centrados en los esquemas tradicionales de prensa, radio y televisión. "Tenemos que ir repensando cómo formamos a los nuevos profesionales", planteó.

El analista de Social Media Pavel De Camps aportó el retrato dominicano: con una penetración de internet del 89 %, entre siete y nueve millones de personas consumen mensualmente contenido informativo de unos 100 medios monitoreados en el país. En TikTok, de 7.3 millones de usuarios dominicanos, 4,455,078 el 60.97 % consumen noticias, una cifra que supera los 3.7 millones que visitan periódicos digitales cada mes; el 71 % de esos usuarios tiene entre 18 y 34 años y permanece un promedio de 76 minutos diarios en la plataforma. De Camps añadió que los creadores de contenido también compiten por audiencia: el informe internacional sitúa en 27 % la proporción global que busca noticias producidas por ellos, cifra que llega al 46 % en algunos mercados. No obstante, sostuvo que las marcas periodísticas tradicionales conservan una ventaja de credibilidad, con niveles de 50 % a 60 %, frente al 22 % de las redes sociales y el 20 % de la inteligencia artificial. "Ya esta era no es la era de la primicia, sino de la certeza", resumió.

El director de El Dinero, Jairon Severino, planteó la necesidad de actualizar la carrera de Comunicación Social hacia un periodismo multimedia, en el que los egresados sepan editar video y jerarquizar contenidos en distintos formatos. Desde la Escuela de Filosofía, William Mejía advirtió que el reto no es producir más noticias, sino garantizar que la información pueda verificarse y examinarse con sentido crítico. "Sin verdad, la información pierde su fundamento. Sin ética, el periodismo pierde su responsabilidad pública", afirmó.

Aunque República Dominicana no forma parte de la muestra del informe internacional, los datos locales expuestos en el panel apuntan en la misma dirección que la tendencia global, dejando planteado el debate sobre cómo deben adaptarse las universidades y los propios medios dominicanos a un ecosistema cada vez más dominado por los formatos cortos, el streaming y la inteligencia artificial.