De la Espriella propone un “Plan Marshall” para reconstruir el Chocó tras el terremoto
El presidente colombiano plantea transformar una de las regiones más pobres del país tras los daños provocados por el sismo de magnitud 7.4.
Redacción de Libertad Comunicacional
14 de agosto de 2026 a las 01:43 p. m.Lectura de 6 min

Fotografía: Maquinaria pesada remueve escombros en Quibdó, Chocó (Colombia). (EFE/)
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, propuso este viernes un proyecto de reconstrucción para el departamento del Chocó inspirado en el histórico Plan Marshall, como respuesta a los daños provocados por el terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país el pasado lunes.
El anuncio fue realizado durante una visita del mandatario a Quibdó, capital del Chocó, donde recorrió sectores afectados, instituciones educativas y zonas golpeadas por el movimiento telúrico.
De la Espriella presentó la tragedia como una oportunidad para impulsar una transformación de fondo en el departamento, al que calificó como una región históricamente abandonada por el centralismo de Bogotá.
El mandatario sostuvo que pretende darle al Chocó un papel acorde con su importancia dentro del país y planteó que la reconstrucción no debe limitarse a reparar los daños ocasionados por el terremoto.
La referencia al Plan Marshall alude al programa mediante el cual Estados Unidos proporcionó asistencia económica para la recuperación de Europa occidental después de la Segunda Guerra Mundial. El programa comenzó en 1948 y movilizó miles de millones de dólares para la recuperación de las economías afectadas por el conflicto.
En el caso colombiano, sin embargo, el Gobierno todavía no ha presentado un presupuesto específico ni una estructura definitiva para el proyecto anunciado por De la Espriella. Por ahora, se trata de una propuesta política de reconstrucción y transformación que deberá traducirse en programas, recursos y cronogramas para convertirse en una política pública concreta.
El anuncio ocurre mientras las autoridades enfrentan una de las emergencias más graves de los últimos años en Colombia. El más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) registra 285 personas fallecidas, 3,975 heridas y 379 desaparecidas.
La emergencia alcanza a 15 departamentos y 426 municipios, mientras que 45,523 familias, equivalentes a 102,263 personas, han sido contabilizadas como afectadas. Además, 354 personas han sido rescatadas durante las operaciones posteriores al terremoto.
Los daños abarcan viviendas, edificios públicos, centros educativos, centros de salud, vías y sistemas de servicios básicos. Un balance divulgado a partir de los datos de la UNGRD registra más de 73,000 viviendas con algún nivel de daño y 12,828 destruidas.
El impacto sobre la infraestructura educativa constituye uno de los principales desafíos de la reconstrucción. Durante la visita del Gobierno al Chocó, las autoridades señalaron que los colegios se encuentran entre las instalaciones más afectadas y plantearon coordinar alternativas de conectividad y educación virtual mientras se recuperan los centros.
La respuesta gubernamental también comienza a incorporar al sector privado. El Ejecutivo convocó a empresas constructoras y gremios para participar en la recuperación de viviendas afectadas, con la intención de combinar esfuerzos estatales y privados durante la reconstrucción.
Para el Chocó, el desafío es especialmente complejo porque la región ya enfrentaba históricas brechas de infraestructura, pobreza y acceso a servicios antes del terremoto. Por ello, la propuesta presidencial pretende aprovechar la emergencia para impulsar inversiones que vayan más allá de la reposición de las estructuras destruidas.
El Gobierno deberá definir ahora qué alcance tendrá el anunciado “Plan Marshall”, cuánto costará y cuáles serán sus fuentes de financiamiento, además de establecer prioridades para las comunidades damnificadas.
Mientras tanto, los organismos de emergencia mantienen las labores de búsqueda de las personas desaparecidas y de atención a las familias afectadas. La prioridad inmediata continúa siendo humanitaria, mientras comienza a tomar forma el desafío de reconstruir las zonas devastadas.
La propuesta de De la Espriella abre así un nuevo capítulo en la respuesta colombiana al terremoto: pasar de la emergencia y el rescate a una reconstrucción de largo plazo que, según el mandatario, podría convertirse también en una oportunidad para reducir el histórico rezago del Chocó.


