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Flávio Bolsonaro pierde la presidencia de Brasil: cómo se esfumó su ventaja de la primera vuelta

El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro cayó con 48.24 % ante Lula, tres semanas después de liderar la primera ronda.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

Editor jefe: Domingo Batista

25 de octubre de 2026 a las 08:50 p. m.Lectura de 5 min

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Flávio Bolsonaro pierde la presidencia de Brasil: cómo se esfumó su ventaja de la primera vuelta

El senador Flávio Bolsonaro perdió este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil ante el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien se impuso con 51.76 % de los votos frente a 48.24 %, según los resultados oficiales con 99.81 % de las urnas escrutadas que difundió la agencia EFE. Con ello, el candidato del Partido Liberal (PL) no logró recuperar la jefatura de Estado para su familia, cuatro años después de la intentona golpista que encabezó su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

Flávio había ganado la primera vuelta del 4 de octubre con 47 %, unos dos puntos más que Lula, pero esa ventaja se disolvió en tres semanas. Según EFE, influyó la campaña de la izquierda para erosionar su imagen: sus rivales pusieron en duda la etiqueta de “Bolsonaro moderado”, señalaron lo que describieron como un perfil radical en seguridad y advirtieron de los recortes al gasto público que contemplaban sus planes económicos.

El senador, de 45 años y nacido en Resende, Río de Janeiro, comparte con su padre la línea política y la beligerancia hacia los tribunales y la izquierda, pero se distingue por un estilo más comedido y por no ser tan cercano a los militares, de acuerdo con la agencia. Abogado, llegó a la política como diputado regional en Río en 2003 y saltó al Senado en 2018, al calor del triunfo de su padre. Su carrera se ha construido en torno a la defensa de los intereses de la policía; EFE añade que esa trayectoria incluye vínculos con líderes de las llamadas “milicias”, grupos criminales de policías corruptos que controlan favelas de Río.

En política exterior, proponía acercar Brasil a Estados Unidos, bajo el gobierno de Donald Trump, y reconstruir relaciones con la Argentina de Javier Milei, referente de su plan económico, que preveía una fuerte reducción de impuestos y de gasto público. En materia ambiental, niega el cambio climático y prometía flexibilizar restricciones a los terratenientes en la Amazonía.

Desde el año pasado, con su padre condenado a 27 años de prisión y su hermano Eduardo refugiado en Estados Unidos para evitar a la justicia brasileña, Flávio asumió la vocería de la familia. Eduardo reveló que él propuso la candidatura y que hubo que convencerlo porque “no es ambicioso”. La decisión, anunciada en diciembre, sorprendió a parte de la derecha por su perfil discreto y sus problemas judiciales.

Esos problemas pesaron en la recta final. EFE recuerda que Flávio ha sido investigado por lavado de dinero, asociación ilícita y malversación, aunque la mayoría de las denuncias fueron archivadas mientras su padre gobernaba. Entre las sospechas figuran presuntos empleados “fantasma” en sus despachos y movimientos de dinero a través de una tienda de chocolates. Durante la campaña surgieron dos casos nuevos: una cuenta compartida con el abogado Willer Tomaz, implicado en un caso de corrupción en la Seguridad Social, y su relación con el banquero Daniel Vorcaro, en prisión preventiva por un fraude financiero, quien aportó 12 millones de dólares a una película sobre Jair Bolsonaro. La agencia no reporta condenas contra el senador.

A partir de febrero, Flávio perderá sus fueros parlamentarios y enfrentará al menos dos investigaciones por presunto blanqueo de capitales.

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