Trump decreta un gravamen del 50 % a Canadá y endurece el cerco sobre el comercio bilateral
La Casa Blanca justifica la penalización en disputas agrícolas y en el impacto ambiental del humo proveniente de incendios canadienses.
Redacción de Libertad Comunicacional
20 de julio de 2026 a las 08:11 p. m.Lectura de 4 min

Fotografía: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. (AFP)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva que impone un arancel del 50 % a la mayoría de las mercancías importadas desde Canadá. La disposición, dada a conocer por la Casa Blanca, entrará en vigor en un plazo de 30 días y se sumará al gravamen general del 10 % que Washington aplica a la nación vecina desde febrero. El decreto excluye de forma expresa rubros estratégicos como la energía, la potasa, el pescado y los minerales críticos, aunque impacta directamente sobre bienes protegidos hasta ahora en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Para justificar la decisión, la Casa Blanca argumentó que Ottawa mantiene barreras comerciales que perjudican a la economía estadounidense. De acuerdo con el Ejecutivo norteamericano, las diferencias incluyen restricciones al ingreso de productos lácteos, aranceles elevados sobre ciertos bienes agrícolas y la aplicación de tributos a los servicios digitales. A estos factores económicos se suma un reproche ambiental directo realizado por el propio mandatario en la red social Truth Social, donde acusó al Gobierno canadiense de no gestionar adecuadamente sus bosques. Según sostuvo Trump, el humo de los incendios forestales originados en las provincias de Manitoba, Saskatchewan y Ontario provocó un deterioro en la calidad del aire del norte y este de su país, generando un costo que calificó de "incalculable".
El texto normativo incorpora además una cláusula contra el transbordo de mercancías orientada a evitar que empresas o terceros países eludan la tarifa. Según lo establecido en la orden ejecutiva, cualquier carga que sea desviada a través de un territorio intermedio para ingresar al mercado estadounidense pagará un arancel penalizador adicional del 40 %. La medida representa un nuevo endurecimiento de la política exterior estadounidense frente a su principal socio en el norte del continente, luego de que en febrero la administración recurriera a un gravamen general tras la suspensión judicial de tarifas dictadas bajo leyes de emergencia.
Aunque el choque arancelario se libra en el norte de América, las distorsiones en las cadenas globales de suministros suelen tener réplicas en economías caribeñas abiertas como la de República Dominicana. Una interrupción o encarecimiento de insumos industriales y bienes procesados en la región puede reconfigurar los flujos logísticos globales y presionar al alza los costos de flete, influyendo indirectamente en el valor de las importaciones que llegan a los puertos dominicanos. Las empresas exportadoras de la región permanecerán atentas al desarrollo de las discusiones en el marco del T-MEC y a las eventuales medidas de respuesta que adopte Ottawa frente a la entrada en vigencia del dictamen dentro de un mes.




