Elly De La Cruz se convierte en el décimo dominicano en unirse al exclusivo club 30-30 de las Mayores
El originario de Sabana Grande de Boyá se robó la tercera base ante los Azulejos de Toronto para sellar la hazaña
Redacción de Libertad Comunicacional
Editor jefe: Domingo Batista
26 de septiembre de 2026 a las 06:32 a. m.Lectura de 4 min

Fotografía: Elly de la Cruz
El campocorto dominicano Elly De La Cruz se convirtió este viernes en el décimo pelotero criollo en alcanzar una temporada de 30 jonrones y 30 bases robadas en las Grandes Ligas, al estafarse la tercera base frente a los Azulejos de Toronto, según reportó Diario Libre. El nativo de Sabana Grande de Boyá llegó al encuentro con 30 cuadrangulares y consiguió el robo que le faltaba en el tercer inning: tras conectar un doble de dos carreras ante el abridor José Soriano, se lanzó hacia la antesala en el primer envío al siguiente bateador, Sal Stewart, y venció el tiro del receptor Alejandro Kirk con un deslizamiento de cabeza.
Con esa marca, De La Cruz se sumó a una lista que encabeza Alfonso Soriano, único dominicano en lograr el 30-30 en cuatro temporadas distintas, y que incluye a Sammy Sosa, quien abrió el camino en 1993 al conectar 33 jonrones y robar 36 bases con los Cachorros de Chicago. También integran el club Raúl Mondesí, Vladimir Guerrero, Alex Rodríguez, Hanley Ramírez, José Ramírez, Julio Rodríguez y Juan Soto, este último apenas la temporada pasada.
El logro cobra un valor adicional porque De La Cruz lo alcanzó después de perderse casi un mes de competencia por una lesión en el tendón de la corva derecha, la primera vez en su carrera que debió ingresar a la lista de lesionados, tras acumular una racha de 276 partidos consecutivos jugados. Antes del encuentro de este viernes, el campocorto había conectado nueve jonrones solo en septiembre, la mayor cantidad lograda por un bateador ambidiestro de los Rojos en ese mes.
La segunda mitad de su temporada estuvo marcada por hitos individuales. En agosto, ante los Cardenales de San Luis, disparó su primer hit de oro en Grandes Ligas: un doble de 110.9 millas por hora en el décimo inning que le dio a Cincinnati su victoria y su primer walk-off en las Mayores. Ya en septiembre, frente a los Dodgers, conectó un cuadrangular de 444 pies y, en la misma jugada defensiva de la serie, realizó una asistencia de 102.0 millas por hora desde el campocorto para sacar a Teoscar Hernández en el plato, lo que Statcast catalogó como el tiro más veloz registrado por un jugador de cuadro desde 2015. Al día siguiente extendió a cinco juegos consecutivos su racha de jonrones y estableció una nueva marca personal de 26 cuadrangulares en una temporada.
De acuerdo con datos de MLB, antes de su lesión De La Cruz producía un 31% por encima del promedio de la liga según la métrica wRC+, mientras que su porcentaje de slugging ante lanzadores zurdos saltó de .342 en 2025 a .642 en la presente campaña. La combinación de poder, velocidad y una segunda mitad dominante deja a De La Cruz, a sus 24 años, como una de las figuras más completas del béisbol dominicano en las Mayores y abre la conversación sobre si puede repetir la hazaña en temporadas futuras, como ya lo hicieron antes Soriano, Sosa y Guerrero.


