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Seis de cada diez dominicanos no simpatizan con ningún partido político, según nueva encuesta

El 60.6 % de los encuestados no se identifica con ninguna organización partidaria, un nivel que analistas atribuyen a incumplimiento de promesas, falta de democracia interna y desgaste institucional

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

Editor jefe: Domingo Batista

20 de septiembre de 2026 a las 05:37 a. m.Lectura de 5 min

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Seis de cada diez dominicanos no simpatizan con ningún partido político, según nueva encuesta

Fotografía: Voto dominicano

El 60.6 % de los dominicanos, es decir, seis de cada diez, no expresa simpatía por ningún partido político, según la más reciente medición de una encuestadora citada por Diario Libre. Tres politólogos consultados por ese medio coinciden en que el dato confirma un proceso de desafección y debilitamiento de la identificación partidaria en el país, aunque discrepan sobre sus causas exactas y advierten que no debe leerse como un anuncio de abstención masiva en las urnas.

El politólogo Manuel Cruz atribuyó el creciente desapego a una combinación de factores: el incumplimiento de promesas de campaña, la falta de democracia interna y transparencia en las estructuras partidarias, el financiamiento de las campañas y el impacto de las redes sociales. A su juicio, ese 60.6 % agrupa realidades distintas ciudadanos sin interés en la política, potenciales abstencionistas y un segmento con una desafección genuina, y cuestionó que los aportes recibidos durante las campañas puedan traducirse en compromisos una vez los dirigentes llegan al poder. Cruz señaló también que la selección de liderazgos partidarios suele decidirse mediante acuerdos entre las cúpulas y no por las bases, un factor que erosiona la participación directa. Advirtió, además, que las redes sociales han empoderado a los ciudadanos y podrían facilitar la irrupción de una figura externa a los partidos tradicionales capaz de capitalizar el descontento, y planteó la posibilidad de incluir una casilla de "ninguno" o voto en blanco en las boletas.

Para el politólogo y abogado Franklin Mauricio Mercado Almonte, la cifra no es un hecho aislado sino la expresión de una crisis de representación que se ha acumulado durante décadas, sin que ello signifique el fin de los partidos como tales. Sostuvo que estas organizaciones pasaron de ser espacios de formación política e identidad comunitaria a funcionar principalmente como maquinarias electorales, con un contenido ideológico cada vez más débil y una militancia guiada por intereses pragmáticos como empleos o beneficios personales. Mercado identificó un factor generacional la dificultad de los partidos tradicionales para conectar con los jóvenes y resumió el fenómeno como una "desafección a las siglas, pero no a las urnas": electores que no militan en ninguna organización pero acuden a votar de forma instrumental, cambiando sus preferencias en cada proceso. También apuntó al transfuguismo político como otro elemento que deteriora la confianza ciudadana.

El abogado y politólogo José Manuel Jerez planteó que el 60.6 % debe leerse más allá de lo electoral, como una desvinculación progresiva entre la sociedad y los partidos que no implica, necesariamente, un rechazo a la democracia misma. Atribuyó el fenómeno al desgaste de las organizaciones tradicionales, las debilidades de su democracia interna, el clientelismo, los escándalos de corrupción y la distancia entre las agendas partidarias y las preocupaciones cotidianas de la población. Jerez advirtió que la pérdida de confianza puede abrir espacio a discursos antipolíticos y liderazgos personalistas, y propuso como respuesta mejorar la calidad de la representación, transparentar el financiamiento y las decisiones internas, y sostener una relación con la sociedad que no se limite a los períodos electorales.