Colombia eleva a 329 los muertos por el terremoto de agosto y reporta 247 desaparecidos
La UNGRD reporta además 4,600 heridos y más de 550 edificaciones colapsadas, principalmente en Cali y Pereira
Redacción de Libertad Comunicacional
21 de agosto de 2026 a las 10:34 p. m.Lectura de 4 min

Fotografía: Terremoto en Colombia (EFE/ ERNESTO GUZMÁN)
El Gobierno de Colombia elevó este viernes a 329 el número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente del país el pasado 10 de agosto, según el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). El organismo cifra además en 247 las personas que permanecen desaparecidas casi dos semanas después del sismo.
De acuerdo con el reporte oficial, el número de heridos aumentó a 4,600, mientras que la cifra de personas rescatadas con vida se mantiene en 364. El terremoto ha dejado 154,014 familias afectadas, equivalentes a 314,751 personas, distribuidas en 481 municipios ubicados en 16 de los 32 departamentos del país, lo que evidencia el alcance territorial del desastre.
En materia de infraestructura, la UNGRD reporta 171,273 viviendas con daños y otras 31,183 completamente destruidas. El colapso alcanzó a 553 edificaciones, concentradas principalmente en Cali y Pereira, las dos ciudades que registran la mayor afectación del sismo. El impacto se extendió también a servicios básicos: 367 centros de salud, 3,710 centros educativos, 5,584 centros comunitarios y 427 carreteras resultaron dañados. En cuanto a fauna, el organismo contabiliza 1,259 animales rescatados y 3,182 heridos.
El terremoto, considerado el más fuerte que ha sufrido Colombia en lo que va de este cuarto de siglo, tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y afectó con particular intensidad también a Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío. El movimiento se produjo la mañana del 10 de agosto y provocó el colapso de estructuras en varias capitales departamentales, entre ellas Cali y Pereira, donde equipos de rescate trabajaron durante días entre los escombros de edificios derrumbados.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno colombiano decretó el estado de emergencia económica, social y ecológica, mientras que Naciones Unidas ha solicitado mayor financiación internacional para atender la crisis humanitaria derivada del sismo. En paralelo, las autoridades de Cali anunciaron que investigarán si hubo fallas estructurales o irregularidades en la construcción de los edificios que colapsaron durante el movimiento telúrico, en momentos en que el país continúa contabilizando el costo humano y material de uno de los desastres naturales más graves de su historia reciente.


