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Lula busca hablar con Trump para pedirle que no intervenga en las elecciones de Brasil

El mandatario acusa a la Administración Trump de favorecer al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado por golpismo

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

14 de agosto de 2026 a las 08:05 p. m.Lectura de 4 min

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Lula busca hablar con Trump para pedirle que no intervenga en las elecciones de Brasil

Fotografía: El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes que está gestionando una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para pedirle directamente que no se inmiscuya en los asuntos internos de Brasil, en particular en las elecciones presidenciales de octubre. "Estoy intentando un contacto con él, cara a cara, para decirle que no se meta en los negocios de Brasil, especialmente en las elecciones. Si se meten, van a perder", declaró el mandatario en una entrevista concedida a los pódcast brasileños Não Inviabilize y As Cunhãs.

Lula acusó a la Administración Trump de intromisión para favorecer a su principal adversario en los comicios, el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado en 2025 a más de 27 años de prisión por planificar un golpe de Estado y quedó así inhabilitado para competir. "A pesar de los traidores de la patria y de que el hermano de mi adversario (Eduardo Bolsonaro) vive en Estados Unidos diciendo mentiras e infamias de Brasil, vamos a derrotarlos y a defender nuestra soberanía", sostuvo el mandatario brasileño.

Pese al tono confrontativo, Lula insistió en que no busca un conflicto con Washington. "No quiero una guerra. Quiero acordar una conversación para decirle que Brasil quiere tener una buena relación con Estados Unidos. No queremos pelear ni con Estados Unidos ni con China ni con Rusia, Bolivia o España", afirmó. El mandatario responsabilizó de la actual tensión bilateral no a Trump directamente, sino al secretario de Estado, Marco Rubio, de quien dijo que "no le gusta" Brasil ni América Latina, y acusó a miembros de su Administración de "construir mentiras" contra el país sudamericano.

La disputa se enmarca en una escalada comercial: Estados Unidos anunció el mes pasado aranceles adicionales de 25% y 12.5% sobre distintos productos brasileños, basándose, según Lula, en información falsa sobre supuesta tolerancia de Brasil al trabajo esclavo y a la deforestación. "No tengo los aviones de Estados Unidos ni los navíos de guerra; no tengo bomba atómica. Lo que yo tengo es mi conciencia y la verdad", declaró.

El mandatario informó que esta semana inició el proceso para aplicar la Ley de Reciprocidad brasileña contra los aranceles estadounidenses, con el objetivo de demostrar que Brasil "no es poca cosa". Reveló además que Washington había solicitado enviar a dos personas para inspeccionar y cuestionar el sistema de urnas electrónicas brasileño, petición que su Gobierno rechazó negándoles la visa, y que no aceptará presiones para otorgar de inmediato el plácet al nuevo embajador estadounidense designado, tema que solo discutirá después de las elecciones de octubre.