León XIV clama contra la "brutalidad" global y rompe el protocolo en su primera Semana Santa.
En una homilía centrada en la crisis de humanidad, el pontífice estadounidense critica la búsqueda de poder a través del dominio y la violencia.
Redacción
2 de abril de 2026, 07:32 p. m.Lectura de 2 min

Fotografía: Fuente externa
El papa León XIV presidió este jueves la misa de la Cena del Señor en la Basílica de San Juan de Letrán, marcando un retorno a la sede catedralicia de Roma para esta ceremonia, en contraste con la práctica del papa Francisco de acudir a cárceles o centros de refugiados. Durante el rito del lavatorio de pies a doce sacerdotes, el pontífice lamentó el estado actual de una "humanidad de rodillas" ante la brutalidad y la violencia, haciendo un llamado a sustituir la lógica del dominio y la fuerza por la del servicio y la humildad.
En su homilía, el primer papa estadounidense de la historia subrayó que el gesto de Jesús busca purificar la imagen del hombre que se cree poderoso mediante la opresión o la muerte del prójimo. Este mensaje de austeridad y servicio se produce en el marco del inicio del Triduo Pascual, tras la Misa Crismal de la mañana donde se renovaron las promesas sacerdotales.
De cara al Viernes Santo, el Vaticano ha confirmado un hecho inédito: León XIV encabezará el Vía Crucis en el Coliseo cargando personalmente la cruz durante todo el recorrido. Según el propio pontífice, esta decisión busca simbolizar el sufrimiento actual de los oprimidos y reafirmar su rol como líder espiritual en un mundo herido, marcando un sello distintivo de compromiso físico y simbólico en su naciente pontificado.




