Israel dice "no" al documento de 15 puntos de la Junta de Paz y condiciona la salida de Gaza al desarme de Hamás
Hamás insiste en que mantiene su compromiso con la hoja de ruta y pide a Washington presionar al gobierno israelí
Redacción de Libertad Comunicacional
9 de agosto de 2026 a las 10:42 a. m.Lectura de 4 min

Fotografía: El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, (EFE)
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó este domingo el plan de 15 puntos para Gaza impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y respaldado por la Junta de Paz, al tiempo que ratificó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán del territorio palestino hasta que Hamás quede "realmente desarmado". La declaración la hizo durante una reunión de gabinete en Jerusalén. "Israel rechaza el documento de 15 puntos", afirmó Netanyahu, según reportaron medios internacionales.
El plan constituye, en teoría, la última etapa del alto el fuego impulsado por Washington y anunciado en octubre pasado, que redujo pero no puso fin a las operaciones militares israelíes en la Franja. La propuesta contempla que Hamás, en el poder en Gaza desde 2007, entregue sus armas a una naciente autoridad palestina encargada de administrar el territorio, mientras Israel retira sus tropas de forma paralela al proceso de desarme.
Esa secuencia, sin embargo, es precisamente el punto de fricción. El gobierno de Netanyahu insiste en que el repliegue militar solo puede producirse después de que Hamás complete un desarme total, no simultáneo. Esta posición fue reforzada a principios de mes por la propia Junta de Paz: tras reunirse con Netanyahu, el organismo, dirigido por el diplomático búlgaro Nikolai Mladenov, precisó en redes sociales que la retirada de las FDI más allá de la llamada "Línea Amarilla" solo ocurrirá una vez concluido el desarme completo, incluyendo armamento ligero, pesado y la red de túneles del grupo.
Desde el bando palestino, un miembro del buró político de Hamás, Basem Naim, dijo a la agencia AFP que Estados Unidos debería presionar al gobierno israelí para que se ciña a la hoja de ruta y no obstruya el proceso. El movimiento ha reiterado en los últimos días que mantiene su compromiso con la segunda fase del acuerdo, aunque condiciona la entrega de armas a una retirada israelí verificable y al cese de los ataques sobre el enclave.
Netanyahu reconoció que su gobierno mantiene conversaciones directas con Washington sobre las diferencias pendientes. "Ellos tienen ideas; algunas son aceptables para nosotros y otras no, y sabemos cómo mantenernos firmes en estos asuntos", señaló. El primer ministro también aprovechó la ocasión para descartar de nuevo la creación de un Estado palestino mientras esté al frente del gobierno, tanto en Gaza como en Cisjordania.



