El impuesto del 0.15 % a transferencias y cheques recauda más de 57 millones de pesos diarios
El dinamismo de la banca digital dispara los ingresos del Estado dominicano por concepto del tributo a los movimientos financieros durante los primeros cinco meses del año.
Redacción de Libertad Comunicacional
16 de junio de 2026 a las 07:43 a. m.Lectura de 4 min

Fotografía: Magnifit
El impuesto del 0.15 % aplicado a los cheques y a las transferencias electrónicas de fondos en el mercado local generó una recaudación de 8,708.2 millones de pesos a favor del Estado dominicano durante los primeros cinco meses de 2026. De acuerdo con los datos estadísticos oficiales publicados por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), este volumen de ingresos equivale a un aporte promedio de 57.2 millones de pesos diarios por parte de los usuarios del sistema financiero nacional. El comportamiento de este tributo refleja el dinamismo y la acelerada adopción de la banca digital y las transacciones de pago por vía electrónica en el país, consolidando esta partida como una fuente de ingresos corriente de alta liquidez y constancia para la administración tributaria.
El desglose del informe de la DGII detalla que el mes con mayor volumen de recaudo bajo este concepto fue abril, período en el que la captura estatal ascendió a 1,939.9 millones de pesos, impulsada por el flujo habitual de cierres fiscales y las operaciones comerciales de Semana Santa. A este mes le siguieron mayo, con una recaudación de 1,770.8 millones de pesos, y enero, que aportó 1,760.3 millones de pesos. Por su parte, durante los meses de marzo y febrero el Estado dominicano percibió sumas de 1,631.5 millones y 1,605.7 millones de pesos, respectivamente, manteniendo un promedio mensual sostenido de 1,741.6 millones de pesos en lo que va de año.
Este gravamen, establecido originalmente mediante la Ley 288-04 de Reforma Fiscal con el propósito de mitigar la crisis financiera bancaria de la época, ha permanecido en el sistema tributario nacional a pesar de haber sido concebido de forma transitoria. La persistencia de este cargo del 0.15 % subraya la dependencia estructural que posee el presupuesto de la República Dominicana de impuestos al consumo y a las transacciones de fácil fiscalización. Aunque la proliferación de plataformas tecnológicas y aplicaciones móviles bancarias ha bancarizado a un mayor porcentaje de la población, también ha convertido a cada movimiento rutinario de los ciudadanos en un canal automatizado de recaudación para el Estado.
La solidez de estas cifras plantea una encrucijada para el diseño de la política económica en la República Dominicana de cara al segundo semestre del año. Mientras la administración gubernamental se beneficia de un flujo de caja diario e ininterrumpido que facilita el financiamiento del gasto público, los sectores productivos y las asociaciones comerciales de la nación han señalado históricamente que este arbitrio penaliza la formalización de la economía y desincentiva el uso de los canales financieros oficiales. El reto pendiente para las autoridades radica en equilibrar la necesidad de sostenibilidad fiscal con la urgencia de reducir los costos transaccionales, en un contexto donde el uso del efectivo aún compite como alternativa para evadir la carga impositiva.
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