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JCE y Cámara de Cuentas admiten incapacidad legal y retrasos para auditar el dinero de la política

Con apenas cinco de 41 organizaciones al día con sus informes, la revisión manual de documentos entregados a última hora asfixia la transparencia del financiamiento público.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

29 de junio de 2026 a las 09:32 a. m.Lectura de 6 min

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JCE y Cámara de Cuentas admiten incapacidad legal y retrasos para auditar el dinero de la política

Fotografía: Ramón Hilario Espiñeira revisa documentos financieros de los partidos políticos. (DIARIO LIBRE/BALBIERY ROSARIO)

El sistema de financiamiento de los partidos políticos en la República Dominicana opera bajo una profunda vulnerabilidad estructural, evadiendo un control estatal riguroso sobre los 28,423 millones de pesos en fondos públicos que las organizaciones han recibido en lo que va del siglo XXI. Una combinación de limitaciones legislativas y una prolongada inacción institucional ha propiciado un escenario donde la fiscalización de estos millonarios recursos se reduce a un mero trámite administrativo, dejando el uso real del dinero de los contribuyentes en una especie de limbo regulatorio.

A pesar de que el Congreso Nacional dispuso hace ocho años la creación de la Dirección Especializada de Control Financiero de Partidos Políticos dentro de la Junta Central Electoral (JCE), el alcance de este organismo está severamente atado por la ley actual. La normativa vigente restringe sus funciones exclusivamente a la recepción y validación formal de los estados financieros presentados por las agrupaciones. De acuerdo con el director de esta unidad de la JCE, Ramón Hilario Espiñeira, el departamento no posee facultades legales para realizar inspecciones de campo, ejecutar auditorías profundas ni comprobar si los datos suministrados por las cúpulas políticas son verídicos. "Los partidos presentan informes; nosotros hacemos una revisión mínima, porque les solicitamos documentos de soporte, pero no tenemos facultad para auditar los estados financieros. La ley dice que les damos el visto bueno, pero quien realmente tiene la potestad de auditar es la Cámara de Cuentas. Nosotros solo verificamos que el informe tenga lógica y esté presentado adecuadamente", argumentó Espiñeira, aclarando que mientras los documentos se entreguen a tiempo, la JCE se ve obligada a mantener los desembolsos.

La responsabilidad penal y administrativa de detectar anomalías recae constitucionalmente sobre la Cámara de Cuentas, una entidad que arrastra un rezago histórico crítico en la materia. El órgano superior de control externo no ha publicado una sola auditoría dirigida a un partido político desde el año 2017 y, de hecho, en sus planes anuales de auditoría publicados desde 2020 apenas ha contemplado dos revisiones a agrupaciones políticas. Este apagón fiscalizador genera brechas temporales alarmantes: la última auditoría registrada al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) data del lejano año 2008; el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) fueron fiscalizados por última vez en 2016; el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) no pasa por este escrutinio desde 2012, y la Fuerza del Pueblo (FP), organizada en 2020, jamás ha sido objeto de una auditoría financiera estatal.

Esta fragilidad del sistema se agrava debido al comportamiento de los propios partidos, que dilatan la rendición de cuentas hasta el límite. La legislación otorga un plazo de seis meses para la entrega de los informes anuales de gastos, una ventana que la gran mayoría agota por completo. Datos de la unidad especializada de la JCE revelan que, al pasado 25 de junio, apenas cinco de las 41 organizaciones políticas beneficiadas con recursos públicos habían depositado su documentación. El subdirector del área, Edgar Rodríguez, señaló que el grueso de los expedientes suele ingresar formalmente entre el 27 y el 30 de junio, coincidiendo con el vencimiento del plazo legal. Esta saturación de última hora obliga al personal técnico a procesar decenas de carpetas de forma estrictamente manual, transcribiendo los datos a plantillas de Excel para verificar una coherencia numérica básica. Actualmente, un partido y cuatro movimientos políticos minoritarios mantienen sus asignaciones de fondos públicos congeladas de manera preventiva por el incumplimiento en la entrega de sus reportes financieros correspondientes al año 2024, un reflejo de que el ordenamiento actual sigue dependiendo de la buena voluntad y de procesos rudimentarios que impiden un control efectivo y transparente en tiempo real.

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