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Irán ejecuta a un hombre acusado de actuar a favor de EE.UU. e Israel durante las protestas de enero

El Tribunal Revolucionario de Karaj lo sentenció a muerte y a la confiscación de todos sus bienes

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

23 de agosto de 2026 a las 11:20 a. m.Lectura de 5 min

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Irán ejecuta a un hombre acusado de actuar a favor de EE.UU. e Israel durante las protestas de enero

Fotografía: Una mujer iraní ondea la bandera nacional de Irán el 17 de agosto de 2026. (EFE)

Irán ejecutó la madrugada de este domingo a Majid Adineh, un hombre condenado por actuar a favor de Israel y Estados Unidos durante las protestas antigubernamentales que sacudieron al país en enero, según informó el sitio web del poder judicial iraní, Mizan Online, citado por la agencia AFP. El caso se suma a una lista creciente de ejecuciones vinculadas a la represión de esas manifestaciones, desatadas a finales de diciembre de 2025 por el alza en el costo de la vida y que rápidamente escalaron hacia un movimiento nacional de protesta contra el Gobierno.

De acuerdo con Mizan, Adineh fue declarado culpable de "incendio intencional, reunión y colusión con la intención de cometer delitos contra la seguridad interna del país", además de una "acción operativa a favor de grupos hostiles". El Tribunal Revolucionario de Karaj lo condenó a muerte y ordenó la confiscación de la totalidad de sus bienes, según el mismo medio judicial. El acusado presentó una apelación, pero la Corte Suprema de Irán confirmó la sentencia, y la ejecución se llevó a cabo en la mañana del domingo.

Según la versión oficial recogida por Mizan, Adineh fue arrestado el 9 de enero, junto a otro sospechoso, en la provincia de Alborz, al oeste de Teherán, por fuerzas de inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica. Las autoridades sostienen que, al momento de la detención, el hombre portaba un revólver, municiones, dos pistolas paralizantes, dos granadas de gas lacrimógeno, una motosierra recargable y una botella de gasolina, elementos que el propio sistema judicial iraní ha situado en el centro de la acusación. La organización de derechos humanos Hengaw señaló, según medios internacionales, que los detalles sobre el arresto, el proceso y la condena de Adineh nunca fueron divulgados públicamente antes de su ejecución, lo que ha alimentado el cuestionamiento de grupos defensores de derechos humanos sobre la transparencia de este tipo de juicios en el país.

Las protestas que dieron origen al caso alcanzaron su punto más álgido entre el 8 y el 9 de enero, cuando miles de manifestantes salieron a las calles en distintas ciudades iraníes. El Gobierno de Teherán ha reportado más de 3,000 muertes derivadas de esos disturbios y atribuyó la violencia a "actos terroristas" que, según su versión, fueron orquestados por Estados Unidos e Israel. Desde que inició la guerra en Oriente Medio el pasado 28 de febrero, el número de ejecuciones en el país ha aumentado de forma sostenida, muchas de ellas relacionadas tanto con las protestas de enero como con el propio conflicto regional.

El caso de Adineh ocurre en un contexto de cifras históricas para la pena capital en Irán. Según la organización noruega Iran Human Rights y la francesa Together Against the Death Penalty (ECPM), las autoridades iraníes ejecutaron a al menos 1,639 personas el año pasado, la cifra más alta registrada desde 1989. Amnistía Internacional ubica a Irán como el segundo país con mayor número de ejecuciones en el mundo, solo por detrás de China, un dato que organizaciones internacionales han citado reiteradamente para pedir una revisión del uso de la pena de muerte en los procesos vinculados a la disidencia política.