RD supera el promedio mundial de cesáreas: ginecóloga explica cuándo la cirugía es necesaria y cuándo no
De 42,605 nacimientos en hospitales públicos dominicanos entre enero y agosto, el 56.57 % terminó en cesárea, muy por encima de los promedios de la OMS
Redacción de Libertad Comunicacional
Editor jefe: Domingo Batista
12 de septiembre de 2026 a las 06:57 a. m.Lectura de 5 min

Fotografía: (MAGNIFIC)
El parto vaginal y la cesárea presentan cada uno beneficios y riesgos particulares, y la vía más segura para la madre y el bebé depende de las condiciones médicas del embarazo, según explicó la ginecóloga Francisca Aquino, del Centro Médico Vista del Jardín, en entrevista con Diario Libre. La especialista sostuvo que la cesárea es una cirugía capaz de salvar vidas cuando existe una justificación médica, pero que el parto fisiológico sigue siendo el proceso esperado cuando las condiciones lo permiten, por ofrecer, en general, una recuperación más rápida para la madre.
Según Aquino, el parto vaginal evita riesgos propios de una intervención quirúrgica, como infecciones en la herida, lesiones de órganos cercanos, complicaciones anestésicas y formación de coágulos, además de implicar menor pérdida de sangre y estancias hospitalarias más cortas. Una paciente que da a luz por esta vía suele retomar su rutina al día siguiente, mientras que la recuperación tras una cesárea puede tomar entre un mes y 45 días, con mayor dolor posparto y más dificultad para amamantar, indicó la especialista. Para el bebé, atravesar el canal del parto contribuye a eliminar el líquido pulmonar antes de las primeras respiraciones y lo expone a bacterias y hormonas que estimulan su sistema inmunológico.
El parto vaginal, sin embargo, no está libre de riesgos: pueden presentarse desgarros, hemorragias o alteraciones en la frecuencia cardíaca fetal que obliguen a cambiar la vía de nacimiento, e incluso requerir una episiotomía en casos puntuales. Existen además indicaciones médicas que hacen necesaria la cesárea, como la placenta previa total, el desprendimiento de placenta, la vasa previa, la desproporción cefalopélvica o cuadros de hipertensión materna con riesgo de preeclampsia, esta última la principal causa de muerte durante el proceso de parto, según Aquino. La especialista aclaró que una cesárea previa no implica automáticamente que el siguiente nacimiento deba repetir esa vía, y que cada caso amerita una evaluación individual; tras una cesárea, recomendó esperar 18 meses antes de un nuevo embarazo.
La discusión cobra relevancia en el contexto dominicano: de los 42,605 nacimientos registrados en hospitales públicos entre enero y agosto de 2026, el 56.57 % (24,100) fue por cesárea, frente a 43.43 % por parto vaginal, de acuerdo con el Repositorio de Información y Estadísticas de Servicios de Salud (Riess). Esa proporción en la red pública ya supera ampliamente el promedio mundial de cesáreas estimado por la Organización Mundial de la Salud en 21.1 % y el de América Latina y el Caribe en 42.8 % para el período 2010-2018. La cifra nacional se eleva aún más al considerar todos los sectores: según la encuesta Enhogar-MICS 2025, del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el 68.2 % de los partos en el país se realiza por cesárea, con un 89 % en clínicas privadas frente a 52.8 % en centros públicos, una proporción que Unicef calificó de elevada y que recomendó analizar mediante herramientas como la Clasificación de Robson.
Aquino insistió en que la decisión sobre la vía de nacimiento no debe basarse en preferencias generalizadas ni en el temor al dolor, sino en la vigilancia clínica de cada embarazo, y recomendó a las pacientes prepararse con educación y ejercicios prenatales para afrontar el parto con más confianza.


