Washington y Teherán extienden sus ataques en Medio Oriente mientras la ONU alerta por el desabastecimiento global
El presidente Donald Trump dio marcha atrás al cobro de aranceles de tránsito para pactar inversiones con los Estados del Golfo, en un escenario de ofensivas cruzadas que ya impacta a cinco naciones.
Redacción de Libertad Comunicacional
14 de julio de 2026 a las 03:33 p. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Portavoz del Ejército iraní, el general de brigada Mohamad Akraminia,(EFE/ AGENCIA IRANÍ MEHR)
El recrudecimiento de los enfrentamientos armados entre Estados Unidos e Irán durante la última semana ha provocado una severa escalada militar en el estrecho de Ormuz que ya impacta de manera directa el mercado energético internacional. El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó el restablecimiento del bloqueo naval en esta estratégica vía marítima, por donde transitaba el 20% del crudo a nivel mundial antes del conflicto, detonando una respuesta en cadena que disparó este martes el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) un 3.24%, situándose en 80.67 dólares el barril, mientras que el Brent europeo subió un 2% rozando los 85 dólares. Esta inestabilidad en los precios globales del crudo representa una amenaza económica inmediata para la República Dominicana, cuyo presupuesto general depende de la estabilidad de las importaciones de carburantes, lo que podría traducirse en presiones inflacionarias internas y en una ampliación de los subsidios estatales a los combustibles para contener el alza local.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales recopilados por la prensa, la ofensiva norteamericana sumó tres noches consecutivas de bombardeos calificados por Trump como "muy duros" contra diversas ciudades de la República Islámica. La reacción de Teherán se manifestó mediante agresiones generalizadas en la región que alcanzaron a dos embarcaciones comerciales de los Emiratos Árabes Unidos en pleno estrecho de Ormuz, dejando un saldo de un tripulante muerto, ocho heridos y tres desaparecidos, además de lanzar ofensivas con misiles y vehículos aéreos no tripulados contra posiciones vinculadas a intereses estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania. Paralelamente, el clima belicista sumó un nuevo frente en la península arábiga tras los bombardeos perpetrados por los rebeldes hutíes de Yemen aliados tradicionales de Irán dirigidos hacia el aeropuerto de Abha en Arabia Saudí.
En el plano diplomático y comercial, la administración norteamericana ajustó sus directrices económicas; aunque inicialmente Trump anunció la implementación de un arancel de tránsito del 20% aplicable a todas las naves que cruzaran el estrecho de Ormuz, el mandatario revocó la medida pocas horas después a través de sus plataformas digitales. "Tras conversaciones muy productivas con líderes de Oriente Medio, he decidido sustituir la tasa de reembolso del 20 % de Estados Unidos por acuerdos comerciales y de inversión que los distintos Estados del Golfo realizarán en Estados Unidos", puntualizó el presidente norteamericano tras sostener un encuentro oficial en la Casa Blanca con el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, en el cual presionó para desarticular el entramado de milicias proiraníes operantes en Irak. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió de forma contundente a los mandos en Teherán que si su territorio resulta agredido responderán con "mucha más contundencia" de la mostrada desde el reinicio general del conflicto el pasado 28 de febrero.
Ante la gravedad del cerco marítimo, las organizaciones internacionales manifestaron su preocupación por el desabastecimiento de suministros críticos para la población civil global. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, exigió un cese inmediato de los ataques de Irán contra buques mercantes y de las operaciones de represalia norteamericanas sobre infraestructuras, alertando que las líneas logísticas obstruidas transportan alimentos y medicinas esenciales. Mientras el conflicto bélico se extiende por el Golfo, la cotización de los hidrocarburos se mantiene bajo estricta observación financiera global, quedando pendiente determinar el alcance real de las negociaciones de Washington con los aliados del Golfo y si la mediación internacional logrará restablecer el libre tránsito de cargueros antes de consolidar una crisis de suministros.




