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Modelo de atención integral reduce 74 % la mortalidad de personas con VIH en RD

Un estudio del COIN, realizado con 994 personas entre 2023 y 2026, encontró que la mortalidad pasó de 2.7 % a 0.7 % con el modelo diferenciado.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

Editor jefe: Domingo Batista

31 de agosto de 2026 a las 07:03 a. m.Lectura de 5 min

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Modelo de atención integral reduce 74 % la mortalidad de personas con VIH en RD

Un modelo de atención integral aplicado a personas que viven con VIH en República Dominicana logró reducir en aproximadamente 74 % la mortalidad entre los pacientes atendidos bajo esta estrategia, según una investigación realizada por el Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN).

El estudio analizó a 994 personas con VIH atendidas entre enero de 2023 y junio de 2026 y comparó los resultados de quienes recibieron atención convencional con los de pacientes incorporados posteriormente a un modelo diferenciado y multidisciplinario.

De acuerdo con los resultados presentados por el COIN, la mortalidad pasó de 2.7 % en el grupo de atención convencional a 0.7 % entre quienes recibieron el modelo diferenciado. La diferencia fue considerada estadísticamente significativa por los investigadores.

La investigación también encontró una reducción en el abandono del seguimiento clínico. Este indicador pasó de 38 % a 30 %, lo que apunta a una mayor permanencia de los pacientes vinculados a los servicios de salud.

El modelo no se limitó al suministro de medicamentos antirretrovirales. La estrategia buscó identificar de manera anticipada las barreras clínicas y sociales que podían afectar la continuidad del tratamiento y aumentar el riesgo de complicaciones.

Uno de los principales focos fue la tuberculosis, debido a su impacto entre las personas que viven con VIH. El equipo investigador identificó que una proporción importante de los pacientes fallecidos presentaba antecedentes de tuberculosis confirmada, sospechada o asociada con su condición.

A partir de esa observación, el modelo incorporó un tamizaje activo mediante pruebas TB-LAM, radiografías de tórax y diagnóstico molecular con GeneXpert MTB/RIF, con el propósito de detectar la enfermedad de manera más temprana.

La estrategia también estableció un seguimiento proactivo de la adherencia al tratamiento y acompañamiento psicológico. El objetivo era identificar dificultades que pudieran provocar que los pacientes interrumpieran sus consultas o abandonaran los medicamentos.

El estudio dividió a los participantes en dos grupos: 565 pacientes recibieron atención convencional y 429 fueron incorporados al modelo diferenciado, a partir de la segunda mitad de 2024.

El investigador principal, Fernando Díaz, explicó que la diferencia no estuvo necesariamente en la calidad básica de la atención recibida, sino en la capacidad de identificar las necesidades individuales y facilitar el acceso a servicios que ya estaban disponibles.

En ese sentido, el COIN plantea que la experiencia podría servir como referencia para fortalecer los servicios públicos destinados a las personas con VIH. Representantes del Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud y el Consejo Nacional para el VIH y el Sida participaron en la presentación de los resultados.

Los investigadores sostienen que el VIH requiere una respuesta que vaya más allá del tratamiento farmacológico. Factores psicológicos, sociales, dificultades de acceso y enfermedades oportunistas pueden determinar la permanencia de los pacientes dentro del sistema sanitario.

En República Dominicana se estima que alrededor de 85,000 personas viven con VIH, por lo que la posibilidad de aplicar estrategias que mejoren la adherencia y reduzcan complicaciones tiene relevancia para las políticas públicas de salud.

El desafío ahora consiste en determinar si los resultados obtenidos en el COIN pueden reproducirse en otros centros y a mayor escala, manteniendo la calidad del seguimiento y adaptando los servicios a las necesidades de los pacientes.

La experiencia estudiada plantea así una conclusión de importancia para el sistema sanitario: mejorar la manera en que se facilita el acceso a servicios existentes puede tener un impacto significativo tanto en la permanencia de las personas con VIH en tratamiento como en sus posibilidades de supervivencia.