PUBLICIDAD
Publicidad

¿Crisis o transformación? Los restaurantes en RD pierden hasta 20 % de sus clientes, pero el sector sigue abriendo negocios

El gremio descarta un colapso del sector, aunque reconoce que los costos operativos están cambiando el negocio

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

Editor jefe: Domingo Batista

15 de septiembre de 2026 a las 05:30 p. m.Lectura de 4 min

Compartir:
¿Crisis o transformación? Los restaurantes en RD pierden hasta 20 % de sus clientes, pero el sector sigue abriendo negocios

El sector gastronómico dominicano atraviesa un momento de señales contradictorias: mientras varios restaurantes de Santo Domingo han cerrado sus puertas en los últimos meses, otros 68 nuevos locales abrieron solo en la capital entre 2025 y septiembre de 2026, según datos difundidos por la Asociación Dominicana de Restaurantes (Aderes) y recogidos por Panorama.

El presidente del gremio, Giancarlo Bonarelli, explicó que el flujo de clientes hacia los restaurantes habría disminuido entre un 15 % y un 20 %, aunque sostuvo que la industria mantiene dinamismo pese a esa caída. La clave, según detalló, está en distinguir entre la cantidad de comensales y la facturación total del sector: mientras el número de personas que sale a comer fuera ha bajado, la facturación general no necesariamente se ha reducido, porque los restaurantes han subido sus precios para compensar el alza en sus costos operativos.

Ese ajuste de precios, sin embargo, genera un efecto en cadena. Al costar más comer fuera y contar con menos clientes, los negocios deben competir por un consumidor que ahora piensa más antes de gastar, lo que a su vez presiona a los restaurantes a modificar sus menús según su estructura de costos. Bonarelli ya había atribuido antes los cierres del sector al escenario económico y al incremento de los costos de operación, según declaraciones recogidas semanas atrás por el portal De Último Minuto, en las que llamó a los negocios a optimizar gastos y aumentar ventas para mantenerse operativos.

A los costos fijos como alquileres, electricidad y alimentos se suma un consumidor cada vez más selectivo, que no necesariamente ha dejado de salir a comer, pero que elige con más cuidado dónde, cuánto y con qué frecuencia gasta. En los últimos meses se han conocido cierres como los de Cueva Siete, Mix, Comedy Club y Chao Café Teatro, a los que se sumó recientemente Sancho Pancho, que anunció el cierre de sus establecimientos en Bella Vista y Arroyo Hondo.

Pese a esos cierres, el propio comportamiento del mercado descrito por Aderes contradice la idea de una desaparición generalizada del negocio: mientras algunos locales bajan la persiana, decenas de nuevos restaurantes siguen abriendo. Esa combinación hace que el número de cierres, por sí solo, no permita determinar si la industria está en contracción, ya que para responder esa pregunta con precisión haría falta conocer cuántos negocios cerraron definitivamente frente a cuántos abrieron, cuántos empleos se generaron o perdieron y cómo evolucionaron las ventas reales y los costos operativos información que, por el momento, no está disponible de forma consolidada.

Bonarelli apuntó, de manera más amplia, a un cambio en los hábitos de consumo como el reto central que enfrenta el sector, sin señalar una causa única detrás de la reducción del flujo de clientes. Ese proceso de adaptación, dijo, será determinante en un mercado donde, a pesar de la caída en la afluencia, los nuevos competidores no dejan de aparecer.