El reto del empleo joven: República Dominicana necesitará crear más de 800,000 puestos de calidad hacia 2035
Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo revela que casi la mitad de la fuerza laboral juvenil en el país trabaja en condiciones precarias o no estudia ni trabaja.
Redacción de Libertad Comunicacional
23 de junio de 2026 a las 04:38 p. m.Lectura de 4 min

La República Dominicana enfrenta un profundo desafío demográfico y estructural en su mercado de trabajo durante la próxima década. Hacia el año 2035, el país requerirá la creación de entre 765,000 y 835,000 empleos de calidad para absorber a la población joven que se incorporará a la vida productiva, según revela el estudio "El futuro del trabajo en la República Dominicana", presentado este martes en Santo Domingo por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El documento técnico advierte que el principal obstáculo no radica únicamente en la cantidad de plazas disponibles, sino en las marcadas debilidades formativas y en las condiciones de alta informalidad que caracterizan el panorama laboral actual para las nuevas generaciones de dominicanos.
La radiografía presentada por el organismo multilateral evidencia que las deficiencias estructurales se manifiestan desde etapas tempranas. De acuerdo con las métricas del BID, el 45% de los jóvenes dominicanos en edad productiva se encuentra atrapado en la informalidad o pertenece al segmento que ni estudia ni trabaja (conocidos como "ninis"). Esta problemática está estrechamente ligada a los niveles de deserción escolar: solo el 54% de los jóvenes de 19 años logra concluir la educación secundaria en el territorio nacional, una brecha que limita drásticamente sus posibilidades de insertarse en sectores de alta productividad y remuneraciones competitivas.
En el plano sectorial, la generación de puestos de trabajo muestra una concentración muy marcada en actividades de bajo valor agregado. Las proyecciones de la institución financiera señalan que tres sectores clave comercio, construcción y turismo (hoteles y restaurantes) continuarán liderando la absorción de mano de obra en el corto y mediano plazo. De manera acumulada, estas ramas de la economía dominicana representarán el 43% de los nuevos empleos generados para el año 2030, una tendencia que perpetúa la vulnerabilidad de los salarios reales si no se acompaña de políticas que impulsen la tecnificación y eleven los estándares de productividad en dichas áreas.
Frente a esta realidad, las autoridades y los organismos internacionales plantean la necesidad de coordinar reformas de fondo. El informe enfatiza que para convertir este flujo de nuevos trabajadores en un verdadero dividendo demográfico, el Estado y el sector privado deben articular estrategias integrales que transformen los sistemas de formación técnica y profesional, alineándolos con las demandas globales. El cierre de brechas educativas avanzadas y el fomento de incentivos para la formalización empresarial quedan definidos como las tareas pendientes más críticas de la agenda pública para evitar que una gran parte de la juventud quede excluida de los beneficios del crecimiento económico nacional.
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