Alemania, Austria y Bélgica piden una respuesta conjunta de la UE ante la crisis migratoria en Ceuta
Las declaraciones se suman a las de los cancilleres de Alemania y Austria, en medio de una oleada de reacciones diplomáticas por el ingreso de 60 mil migrantes a Ceuta
Redacción de Libertad Comunicacional
31 de julio de 2026 a las 02:55 p. m.Lectura de 4 min

Fotografía: LLegada masiva a Ceuta, este jueves 30 de julio. (EFE/MAR MARÍN)
El viceprimer ministro y canciller de Bélgica, Maxime Prévot, afirmó este viernes que la crisis migratoria en Ceuta constituye "una cuestión europea, no exclusivamente española", y pidió a España que garantice la protección de sus fronteras con el respaldo de las autoridades europeas y marroquíes. Las declaraciones se produjeron horas después de que unas 60,000 personas cruzaran desde Marruecos hacia el enclave español en apenas 24 horas, en una de las mayores oleadas migratorias registradas en la zona.
"Cuando un Estado miembro situado en la frontera exterior se ve sometido a tal presión, se trata de una cuestión europea", escribió Prévot en un mensaje difundido en la red social X, en el que también sostuvo que España "debe garantizar la protección de sus fronteras" con la colaboración de Bruselas y Rabat. El canciller precisó que sostuvo contacto telefónico con autoridades españolas durante la mañana, y señaló que tanto España como la Comisión Europea están adoptando medidas de gestión coordinadas con Marruecos, entre ellas mecanismos de retorno para quienes cruzaron de forma irregular, además de retornos voluntarios que, según indicó, ya se estarían produciendo.
El funcionario belga defendió además que el control fronterizo y una postura firme frente a la migración irregular no están reñidos con un enfoque humanitario, sino que lo consideró un requisito previo para aplicarlo. En la misma línea se pronunció la ministra belga de Asilo e Inmigración, Anneleen Van Bossuyt, quien calificó lo ocurrido en Ceuta como una confirmación de que Europa necesita una política migratoria firme y advirtió que el ingreso masivo e irregular a las fronteras no debe traducirse en un derecho de residencia.
Las posturas de los funcionarios belgas se suman a una serie de reacciones similares de otros gobiernos europeos en las últimas horas. Los cancilleres de Alemania, Friedrich Merz, y de Austria, Christian Stocker, también reclamaron una respuesta coordinada por parte de la Unión Europea y abogaron por acelerar los procesos de devolución de quienes crucen fronteras de forma irregular. La crisis ha generado además fricciones diplomáticas más directas: Italia anunció la reintroducción de controles fronterizos con España en un gesto que implica la suspensión temporal del tratado Schengen, mientras Francia reforzó los controles en su frontera con territorio español.
El trasfondo de la oleada migratoria se vincula, según el gobierno español, a una interpretación distorsionada por parte de redes de tráfico de personas de una sentencia del Tribunal Supremo de España sobre las llamadas devoluciones en caliente, emitida el pasado 8 de julio. Mientras la Comisión Europea y las autoridades españolas continúan gestionando el retorno de migrantes hacia Marruecos, la magnitud de la crisis ha puesto en evidencia divisiones dentro del bloque europeo sobre cómo equilibrar el control de fronteras exteriores con las obligaciones humanitarias que enfrenta cada Estado miembro ante situaciones de esta escala.



