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Comercio electrónico y ropa de paca frenan la venta de telas en RD, pero el sector encuentra un salvavidas en las redes sociales

La Asociación Dominicana de Industrias Textiles señala que los talleres locales compran menos insumos por el auge de prendas baratas importadas y plataformas digitales.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

15 de julio de 2026 a las 08:38 a. m.Lectura de 5 min

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Comercio electrónico y ropa de paca frenan la venta de telas en RD, pero el sector encuentra un salvavidas en las redes sociales

Fotografía: Empleados del sector textil. (DIARIO LIBRE / FOTO DE ARCHIVO.)

El negocio tradicional de la venta de telas en la República Dominicana experimenta una profunda transformación estructural debido al auge del comercio electrónico internacional, la masiva importación de prendas de vestir terminadas a bajo costo principalmente desde China y el constante flujo de ropa usada en pacas. De acuerdo con datos compartidos por la Asociación Dominicana de Industrias Textiles (Aditex), la competencia de estos productos terminados reduce de forma indirecta la demanda de tejidos para la confección local, obligando a las tiendas de telas y distribuidoras del país a reinventarse. Los talleres y las pequeñas industrias nacionales han disminuido de manera progresiva la adquisición de rollos de tela completos debido a que su producción interna ha sido desplazada por opciones importadas más baratas.

Esta desaceleración en el volumen físico de tejidos comercializados se refleja de forma parcial en los registros oficiales. Cifras de la Dirección General de Aduanas (DGA) revelan que las importaciones de materias primas para la industria textil totalizaron 529.73 millones de dólares durante el periodo comprendido entre enero y septiembre de 2025, lo que representó el 36.17 % de todas las materias primas que ingresaron al territorio nacional. No obstante, Aditex aclara que la aparente estabilidad en el valor nominal de estas importaciones no equivale a un mayor volumen de mercancía, sino que responde directamente al encarecimiento internacional de los insumos y de los costos de fletes y contenedores. Frente a esta realidad, el único segmento que mantiene un comportamiento resiliente es el de las zonas francas, gracias a su integración con el mercado de exportación de Estados Unidos bajo el acuerdo del DR-CAFTA.

Para subsistir en este entorno, los importadores y comercios minoristas dominicanos han trasladado sus operaciones a las plataformas digitales. Aditex resalta que los distribuidores mayoristas ahora operan activos canales de negocio a negocio (B2B) en redes sociales como Instagram y WhatsApp, lo que facilita que los sastres, diseñadores y talleres evalúen fichas técnicas o soliciten muestras para adquirir únicamente el metraje exacto bajo pedido, disminuyendo la necesidad de inmovilizar grandes capitales en inventarios físicos.

Esta transición digital también se evidencia en los establecimientos tradicionales de Santo Domingo. Representantes de comercios tradicionales como Universo de las Telas señalan que el uso de Instagram, las transferencias bancarias y los envíos coordinados por WhatsApp se han convertido en herramientas esenciales que antes no se utilizaban en este tipo de negocio para concretar las ventas. De igual forma, Luis Geara, gerente de la tienda de telas de tapicería El Diamante, explica que gracias a estas nuevas dinámicas los clientes ahora solicitan fotos de los productos por WhatsApp, asegurando que "por medio de Instagram, el cliente no tiene que ir de balde a comprar". Aunque estos negocios conservan intactas sus líneas de productos tradicionales, la adopción de estas tecnologías y la aceptación de pagos con tarjetas y transferencias representan la nueva norma en un mercado que ya no depende exclusivamente de las visitas presenciales a los mostradores.

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