Dominicanos acumulan RD$129,000 millones en deudas con tarjetas de crédito
La cifra refleja el elevado uso del financiamiento mediante tarjetas y plantea retos para las finanzas de los hogares.
Redacción de Libertad Comunicacional
12 de agosto de 2026 a las 10:38 a. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Fuente externa
Los dominicanos mantienen compromisos por alrededor de RD$129,000 millones mediante tarjetas de crédito, de acuerdo con la información publicada por Panorama, una cifra que pone en perspectiva el peso que tiene el financiamiento al consumo dentro de las obligaciones de los hogares.
El monto refleja el saldo de las deudas asociadas a este instrumento financiero y no debe confundirse automáticamente con créditos vencidos o en situación de morosidad. La utilización de tarjetas permite a los consumidores financiar compras y gastos, pero también puede convertirse en una fuente importante de endeudamiento cuando los balances no son pagados en su totalidad.
El crecimiento del crédito de consumo se desarrolla en un sistema financiero dominicano que mantiene una posición patrimonial sólida. De acuerdo con datos presentados por el presidente Luis Abinader en su rendición de cuentas de febrero de 2026, los activos totales del sistema financiero cerraron 2025 en RD$4.15 billones, equivalentes al 56.1 % del producto interno bruto.
En ese mismo período, el índice de solvencia del sistema se mantuvo cercano al 17 %, ampliamente por encima del 10 % mínimo establecido por la normativa, según las cifras oficiales citadas por el mandatario.
La expansión del crédito representa uno de los mecanismos mediante los cuales las entidades financieras facilitan el consumo de los hogares. Sin embargo, el aumento de las obligaciones también coloca mayor importancia en la capacidad de los usuarios para administrar sus ingresos, especialmente cuando recurren de manera frecuente al financiamiento de corto plazo.
Las tarjetas de crédito ofrecen la posibilidad de disponer de recursos sin utilizar inmediatamente efectivo disponible, pero los saldos pendientes pueden generar costos financieros cuando el usuario no realiza el pago completo correspondiente al período de facturación.
Por esa razón, el monto acumulado en tarjetas debe analizarse junto con otros indicadores, como la morosidad, los ingresos de los hogares, las tasas de interés y la evolución del empleo y los salarios. Una elevada cartera de tarjetas no significa por sí sola que exista un deterioro generalizado de la capacidad de pago.
El sistema financiero también ha experimentado una mayor incorporación de personas al crédito formal. En su rendición de cuentas, Abinader afirmó que más de 110,000 personas accedieron por primera vez al crédito durante 2025, mientras que más de un millón de dominicanos ingresaron al sistema financiero durante ese período.
La mayor bancarización puede ampliar las oportunidades de acceso a financiamiento, pero también aumenta la necesidad de educación financiera para que los usuarios conozcan las condiciones de los productos que contratan y eviten comprometer una proporción excesiva de sus ingresos.
El uso responsable de las tarjetas implica, entre otros aspectos, conocer la tasa aplicada a los balances financiados, distinguir entre el pago mínimo y el pago total, y evitar acumular obligaciones que superen la capacidad mensual de pago.
El dato de RD$129,000 millones adquiere así relevancia no solo por su magnitud, sino porque muestra el papel que las tarjetas desempeñan en las finanzas de los consumidores dominicanos.
El desafío consiste en que la expansión del crédito continúe acompañada de capacidad de pago, transparencia y educación financiera, de manera que el acceso al financiamiento contribuya al bienestar de los hogares sin convertirse en una carga difícil de sostener.



