Crisis institucional en el SNS: Denuncian colapso administrativo y nepotismo bajo la gestión de Julio César Landrón
El Gabinete de Salud investiga reportes de autoritarismo y el uso irregular de recursos estatales para fines políticos y particulares.
Redacción
11 de mayo de 2026 a las 08:05 p. m.Lectura de 3 min

Fotografía: Fuente externa
El Servicio Nacional de Salud (SNS) atraviesa una profunda crisis de gobernanza bajo la dirección del doctor Julio César Landrón. Según diversas denuncias provenientes del sector sanitario, la institución padece una pérdida de institucionalidad marcada por un estilo de gestión calificado como autoritario, que ha provocado la renuncia de aproximadamente el 70 % del equipo directivo original. Entre las bajas más notables figuran el doctor Willy Victoria, exdirector del Hospital Marcelino Vélez Santana, y responsables de áreas críticas como Compras, Infraestructura y Planificación, lo que amenaza con desarticular la operatividad de los servicios médicos especializados en el país.
La gravedad de la situación ha provocado la intervención del Gabinete de Salud, coordinado por la vicepresidenta Raquel Peña, donde se ha iniciado una evaluación técnica sobre el manejo del SNS. El foco de las críticas apunta a una presunta injerencia indebida de Julio César Landrón Junior, hijo del director, quien supuestamente ejerce control sobre nombramientos, el suministro de combustible y la flotilla vehicular institucional. Estas acciones, según las fuentes, estarían vinculadas a un proyecto político personal en la provincia Sánchez Ramírez, utilizando recursos públicos para fines proselitistas.
A nivel operativo, el ambiente laboral es descrito como hostil, con reportes de vigilancia constante y presiones psicológicas hacia los empleados. Las denuncias incluyen irregularidades en el manejo de tickets de combustible y la falta de transparencia en los procesos administrativos, factores que han derivado en un deterioro del clima interno. Esta inestabilidad gerencial no solo afecta el cumplimiento de las metas institucionales, sino que ya impacta de manera directa en la capacidad de respuesta de los centros hospitalarios de la red pública dominicana.




