PUBLICIDAD
Publicidad

Desplome histórico: el oro cae un 25 % y registra su mayor retroceso desde la crisis de 2008

Pese a su estatus de activo refugio, el metal precioso ha perdido una quinta parte de su valor desde el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

14 de junio de 2026 a las 06:42 p. m.Lectura de 5 min

Compartir:
Desplome histórico: el oro cae un 25 % y registra su mayor retroceso desde la crisis de 2008

Fotografía: Lingotes de oro. EFE/Yonhap

El mercado financiero global experimenta una sacudida sin precedentes recientes con el desplome del oro, un activo tradicionalmente considerado como refugio seguro en tiempos de incertidumbre. Desde sus máximos históricos registrados el pasado 29 de enero, el metal amarillo ha perdido casi un 25 % de su valor, y acumula un retroceso del 20 % desde que estalló el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero. Esta depreciación vertiginosa se consolida como la caída más rápida experimentada por este mercado desde la crisis financiera mundial del año 2008.

De acuerdo con los registros financieros, el pasado enero el oro alcanzó un pico récord de 5,595.47 dólares por onza. Sin embargo, a partir de ese punto inició una marcada tendencia a la baja que lo llevó a tocar los 4,024.01 dólares el pasado jueves, marcando su nivel más bajo desde noviembre, antes de experimentar un ligero repunte y cerrar el viernes en 4,222.53 dólares en los mercados europeos. Datos de la plataforma Bloomberg evidencian la magnitud del fenómeno actual al compararlo con la crisis de 2008, cuando en un período de dos meses el precio bajó un 33 %. Según los analistas de la firma de inversión XTB, el oro "ha necesitado apenas 91 sesiones para entrar en mercado bajista", un hecho que subraya la inusual intensidad de las ventas masivas en medio de un complejo panorama geopolítico global.

La paradoja de que un activo de protección pierda valor en plena crisis bélica tiene sus raíces en una compleja dinámica macroeconómica. Los expertos financieros explican que el fortalecimiento del dólar estadounidense, impulsado por las mismas tensiones en Oriente Medio, y las crecientes expectativas de nuevas subidas en las tasas de interés para contener la inflación, han desviado el flujo de capitales. Los inversores están priorizando los rendimientos de la deuda soberana estadounidense frente a la seguridad tradicional del metal precioso.

Para la República Dominicana, esta caída abrupta en los precios internacionales no pasa desapercibida, ya que el oro representa uno de los principales y más lucrativos rubros de exportación del país. Una disminución prolongada en la cotización de este metal podría impactar de forma directa los ingresos fiscales proyectados por el Estado y el volumen de divisas generadas por la actividad minera local, factores que son piezas clave para mantener la estabilidad económica nacional en medio de la actual coyuntura inflacionaria.

A pesar del escenario bajista inmediato, las proyecciones a mediano plazo mantienen un tono de optimismo moderado entre los especialistas. Entidades como Indosuez Wealth Management sostienen que la necesidad de los bancos centrales de diversificar sus reservas y la persistencia de los conflictos geopolíticos seguirán brindando soporte estructural al metal. En la misma línea, los estrategas de la entidad financiera UBS conservan una perspectiva positiva y anticipan que el mercado logrará reponerse de esta liquidación masiva, proyectando que el precio de la onza podría recuperar el umbral de los 5,500 dólares durante el primer semestre del año 2027. La evolución de los acuerdos de paz en Oriente Medio y las próximas decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos serán determinantes para confirmar si el mercado del oro logra estabilizarse y revertir esta histórica caída.

PUBLICIDAD
Publicidad