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La guerra en el Golfo dispara las ganancias de las grandes petroleras

El alza del crudo y los márgenes de refinación elevaron con fuerza los resultados de gigantes como ExxonMobil y Chevron.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

24 de agosto de 2026 a las 09:01 a. m.Lectura de 4 min

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La guerra en el Golfo dispara las ganancias de las grandes petroleras

Fotografía: (EFE/ ALTEA TEJIDO SÁNCHEZ)

Las grandes compañías petroleras están obteniendo beneficios extraordinarios en medio de la crisis energética provocada por la guerra en torno a Irán y las alteraciones del comercio a través del estrecho de Ormuz.

El aumento de los precios del crudo, las dificultades para transportar suministros y el fuerte incremento de los márgenes de refinación han creado un escenario especialmente favorable para varias de las mayores empresas energéticas del mundo.

ExxonMobil reportó ganancias de US$14,500 millones entre abril y junio de 2026, más de tres veces los US$4,200 millones obtenidos en el primer trimestre del año. En el acumulado de los primeros seis meses, la compañía alcanzó aproximadamente US$18,700 millones.

Chevron, por su parte, informó ganancias de US$12,100 millones en el segundo trimestre, según sus resultados oficiales. La empresa señaló que el período estuvo acompañado por una producción récord en Estados Unidos, un aumento de la producción mundial y una elevada utilización de sus refinerías.

El fenómeno no se limita a las dos grandes compañías estadounidenses. BP, Shell, TotalEnergies y otras empresas del sector también registraron fuertes resultados durante el segundo trimestre, impulsados por un mercado energético sometido a una elevada volatilidad. Las cinco principales petroleras occidentales BP, Chevron, ExxonMobil, Shell y TotalEnergies acumularon cerca de US$47,000 millones en beneficios netos durante ese período, según datos divulgados en informes recientes.

Uno de los factores decisivos ha sido el negocio de refinación. La escasez de determinados combustibles procesados y las dificultades para recuperar plenamente la capacidad de procesamiento han elevado considerablemente los márgenes obtenidos por las empresas que poseen grandes refinerías.

Esta realidad contrasta con el impacto que el encarecimiento energético genera en consumidores y países importadores de combustibles. En República Dominicana, el Banco Central había estimado en mayo que el conflicto podría representar unos US$900 millones adicionales en la factura petrolera del país durante 2026, además de presiones sobre la inflación.

El Gobierno dominicano también ha atribuido recientes aumentos en los precios internos de algunos combustibles al encarecimiento internacional y al incremento de los costos de refinación, incluso en períodos en los que el precio del petróleo crudo ha mostrado descensos.

La crisis evidencia así una de las paradojas de los conflictos energéticos: mientras la interrupción de suministros eleva costos para economías, empresas y hogares, las compañías mejor posicionadas en la cadena petrolera pueden convertir la volatilidad del mercado en miles de millones de dólares en ingresos y beneficios.