Ciudadanos toman la Plaza de la Bandera en rechazo al nuevo Código Penal y al alto costo de la vida
Bajo el lema "Unidos jamás seremos vencidos", cientos de personas advirtieron que las movilizaciones continuarán hasta que el Gobierno atienda sus reclamos económicos y sociales.
Redacción de Libertad Comunicacional
9 de julio de 2026 a las 07:40 p. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Manifestantes en la Plaza de la Bandera. (DIARIO LIBRE/JUAN GUIO)
Cientos de ciudadanos se congregaron la tarde de este jueves en la emblemática Plaza de la Bandera, en Santo Domingo, para manifestarse en contra de las disposiciones del nuevo Código Penal, previsto para entrar en vigor el próximo 3 de agosto, y exigir respuestas inmediatas ante el encarecimiento del costo de vida. Acompañados de banderas dominicanas, cornetas y el sonido incesante de cacerolas, los asistentes expresaron su profundo rechazo a las recientes políticas estatales bajo la consigna unificada de que "Unidos jamás seremos vencidos".
El eje central de la movilización ciudadana fue el repudio a varios artículos de la inminente normativa penal, la cual los manifestantes catalogaron tajantemente como una "ley mordaza". De acuerdo con los participantes en la concentración, la legislación supone un riesgo directo a los derechos fundamentales al limitar la libertad de expresión. En rechazo a esta medida, un grupo optó por permanecer en absoluto silencio y exhibir pancartas alusivas al tema, a modo de resistencia pacífica frente a lo que perciben como un intento de censura.

Más allá del ámbito legislativo, la protesta sirvió como catalizador para aglutinar quejas sociales multisectoriales. Jóvenes procedentes de demarcaciones como San Cristóbal, Herrera, y distintos puntos de Santo Domingo Norte y Este, alzaron la voz contra problemáticas crónicas que afectan a la República Dominicana: la inseguridad ciudadana, las altas facturaciones del servicio eléctrico, el constante aumento en los precios de la canasta básica familiar, la carga impositiva, la política de endeudamiento a través de préstamos en el Congreso Nacional y los recurrentes casos de abuso policial.
El descontento generalizado con la administración de los fondos públicos dominó gran parte de los discursos. Una joven identificada como Laura, quien portaba un cartel con la frase "El pueblo no trabaja para el Gobierno; el Gobierno trabaja para el pueblo", cuestionó abiertamente la gestión presupuestaria. "Los funcionarios y el Gobierno deben administrar el dinero del pueblo, pero lo usan para lo que les da la gana y siguen cobrando. El pueblo no quiere saber de funcionarios", aseguró la manifestante. En esa misma línea, otra ciudadana residente en el sector El Cacique fue enfática en sus reclamos: "Vengo de El Cacique y exijo un alto a la ley mordaza, una reforma policial y que no se violen nuestros derechos".
La dinámica de la manifestación, que inicialmente se desarrolló de forma estática en la plaza, cambió pasadas las 5:00 de la tarde. Pese a las intensas lluvias y a la presencia preventiva de agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), la multitud decidió avanzar hasta ocupar tramos de la avenida Luperón, mientras entonaban a viva voz el Himno Nacional.
Este evento se enmarca dentro de una semana de creciente efervescencia civil, la cual estuvo precedida por tres días de cacerolazos en sectores de clase media y alta de la capital, tales como Bella Vista, Naco, Arroyo Hondo y Ensanche Ozama. Al concluir la jornada de este jueves, los ciudadanos lanzaron una advertencia clara a las autoridades: las movilizaciones no cesarán y amenazan con extenderse hacia otras localidades del territorio nacional hasta que el liderazgo político atienda sus reclamos y desestime las medidas que califican de abusivas.




