Trump mantiene en vilo la seguridad de Taiwán y posterga decisión sobre venta de armas.
Tras el encuentro bilateral en Pekín, la Casa Blanca analiza el suministro de defensa a Taipéi bajo la presión de un Gobierno chino que rechaza cualquier injerencia externa.
Redacción
15 de mayo de 2026 a las 08:57 a. m.Lectura de 2 min

Fotografía: Fuente externa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el estatus de Taiwán fue un eje central de su reciente reunión con el mandatario chino, Xi Jinping, en Pekín. A su regreso a Washington a bordo del Air Force One, Trump declaró que, aunque escuchó la firme oposición de Xi a cualquier intento de independencia por parte de la isla, él no asumió "ningún compromiso" ni fijó una postura definitiva durante el intercambio. Esta neutralidad pública representa un matiz significativo en la relación triangular Washington-Pekín-Taipéi, especialmente tras la ruptura del protocolo tradicional que evitaba consultar a China sobre asuntos internos de Taiwán.
Un punto crítico del diálogo fue la venta de armas estadounidenses a la democracia autogobernada, una obligación estipulada por la legislación de EE. UU. para la defensa de la isla. Trump indicó que tomará una decisión sobre nuevos suministros militares en un "periodo de tiempo relativamente corto", dejando abierta la posibilidad de ajustar el apoyo bélico en función de las negociaciones con China. Por su parte, el Gobierno de Xi Jinping mantiene su postura de no descartar el uso de la fuerza para la reunificación, incrementando la presión militar en la región mientras espera la resolución de la administración Trump sobre el apoyo a Taipéi.




