El 85% de los asalariados dominicanos quedará exento del Impuesto sobre la Renta tras reajuste de la exención contributiva
La medida anunciada por el Ministerio de Hacienda busca neutralizar el impacto inflacionario acumulado, beneficiando de forma directa a la clase media y baja del sector formal.
Redacción de Libertad Comunicacional
12 de junio de 2026 a las 07:40 a. m.Lectura de 4 min

Fotografía: Fuente externo
El Poder Ejecutivo de la República Dominicana dispuso un incremento sustancial en el mínimo imponible del Impuesto sobre la Renta (ISR) para los trabajadores formales, estableciendo que los salarios inferiores a los 50,000 pesos mensuales quedarán completamente libres de retenciones fiscales. La disposición, dada a conocer formalmente este viernes por el Ministerio de Hacienda, implica que el 85% de los asalariados registrados en el mercado laboral dominicano estará exento del pago de este tributo directo. De acuerdo con las proyecciones técnicas presentadas por las autoridades financieras del Gobierno, el nuevo esquema impositivo reconfigura la base de recaudación estatal, dejando la carga fiscal del ISR exclusivamente sobre el 15% de los empleados que perciben los ingresos más altos de la escala salarial vigente.

Esta readecuación de la exención contributiva responde a una demanda estructural de diversos sectores sociales y económicos, orientada a actualizar los tramos de retención que permanecían fijos frente al encarecimiento del costo de la vida. Desde el punto de vista macroeconómico, la medida representa un mecanismo de compensación directa frente al impacto de la inflación acumulada durante los últimos períodos fiscales, devolviendo capacidad de compra de manera inmediata a la clase trabajadora de medianos y bajos ingresos. Al elevar el umbral imponible a los 50,000 pesos por mes, el Estado dominicano formaliza un alivio de caja para miles de familias, cuyos ingresos ya no se verán mermados por los descuentos automáticos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
El impacto directo de este ajuste normativo dinamizará el consumo interno en el comercio local, ya que los fondos que antes se destinaban al fisco ahora permanecerán en manos de los ciudadanos, traduciéndose en una mayor liquidez circulante en la economía nacional. Fuentes técnicas del Ministerio de Hacienda indicaron que el diseño de esta política fiscal busca un equilibrio entre la sostenibilidad presupuestaria y la justicia distributiva, priorizando la protección de los salarios frente a la pérdida de poder adquisitivo generalizada. La readecuación entrará en vigor de manera automática en los sistemas de nómina públicos y privados una vez concluyan los plazos de adecuación tecnológica de la DGII, quedando pendiente la publicación de los reglamentos operativos definitivos que guiarán la aplicación de las nuevas escalas de retención para los tramos salariales que superen el límite establecido.



