30 dias bajo tierra: El Dizengoff Center se convierte en el refugio para la famila Israeli ante la ofensiva iraní
Entre clases de hebreo vía Zoom y bodas improvisadas, la sociedad civil israelí intenta mantener la cordura cuatro niveles bajo tierra.
Redacción
28 de marzo de 2026, 10:48 a. m.Lectura de 3 min

Fotografía: Fuente externa
Desde el pasado 28 de febrero, el cuarto nivel subterráneo del Dizengoff Center, uno de los centros comerciales más emblemáticos de Tel Aviv, ha dejado de ser un estacionamiento para convertirse en una micro-ciudad de refugiados. Decenas de personas, principalmente aquellas en situación de vulnerabilidad o cuyos hogares carecen de refugios reforzados, residen en tiendas de campaña ante la escalada del conflicto. La situación se ha vuelto crítica este jueves, tras registrarse una decena de andanadas de misiles lanzadas por Irán en un lapso de apenas doce horas.
La vida bajo tierra ha forzado una "rutina de resistencia" donde los residentes intentan replicar su vida cotidiana en condiciones precarias. Mientras los adultos trabajan de forma remota o asisten a sus empleos durante el día, los jóvenes siguen clases telemáticas entre columnas de hormigón. El entorno, aunque seguro frente a los impactos directos, presenta desafíos severos: hacinamiento, falta de luz natural, ruidos constantes que impiden el sueño y una tensión psicológica que ya ha requerido la intervención de las autoridades locales por altercados entre los convivientes.
El fenómeno del Dizengoff Center evidencia el impacto social de la guerra de largo aliento. A pesar del funcionamiento parcial de las tiendas en los niveles superiores, el subsuelo revela la realidad de una población agotada que depende de la solidaridad de voluntarios y de la estructura de un centro comercial para garantizar su supervivencia física, en un contexto donde las alarmas antiaéreas se han vuelto el nuevo metrónomo de la vida en Tel Aviv.




