Inminente reapertura del estrecho de Ormuz: Trump anuncia acuerdo de paz con Irán
Mientras Pakistán confirma que el cese al fuego definitivo se firmará de forma electrónica, Teherán pide cautela sobre la fecha exacta del acuerdo.
Redacción de Libertad Comunicacional
14 de junio de 2026 a las 05:58 p. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Fuente externa
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que este domingo se firmará un acuerdo de paz con Irán para poner fin al conflicto bélico iniciado a finales de febrero, lo que permitirá la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz. De acuerdo con un mensaje difundido por el mandatario a través de su red social Truth, el pacto ya cuenta con el consenso necesario para reactivar el libre tránsito comercial en esta vital vía marítima, cuyo cierre, derivado de las hostilidades entre las fuerzas iraníes, estadounidenses e israelíes, ha provocado una profunda disrupción en los mercados energéticos globales.
A pesar del contundente anuncio en Washington, las autoridades iraníes han pedido cautela respecto a los plazos establecidos. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, aclaró ante la prensa local que no se espera una rúbrica formal durante este domingo, aunque no descartó que el acuerdo diplomático se concrete en los próximos días. Esta postura de reserva contrasta con las declaraciones del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actúa como mediador central en la crisis y aseguró públicamente que las partes ya han pactado un texto definitivo. Según Sharif, el cese al fuego será validado mediante una firma electrónica de carácter inminente, lo cual abriría el camino para una serie de conversaciones técnicas a lo largo de la semana en Ginebra.
El núcleo operativo del entendimiento radica en levantar el bloqueo recíproco que paralizó el estrecho de Ormuz, un cuello de botella por donde transita aproximadamente la quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. El plan preliminar contempla un enfoque gradual en el que, una vez cese la ofensiva, una coalición internacional respaldada por países del G7 incluyendo a Francia y el Reino Unido inicie labores de desminado en las aguas del golfo. Para la República Dominicana, una nación que depende estructuralmente de la importación de derivados del petróleo, la liberación de este paso representa un alivio macroeconómico vital. La reanudación del flujo regular de crudo tendería a estabilizar los precios internacionales de los combustibles y a reducir los costos de los fletes marítimos, mitigando de forma directa las presiones inflacionarias que han golpeado la economía dominicana desde el estallido de las operaciones militares.
Sin embargo, el proceso de pacificación sigue fuertemente condicionado por tensiones históricas, particularmente en lo relativo al programa atómico de Teherán. Pese al tono conciliador sobre el libre comercio, Trump advirtió que, una vez que la región recupere la calma, el Ejército estadounidense utilizará bombarderos estratégicos B-2 para recuperar y destruir las reservas de uranio enriquecido de Irán. El mandatario insistió en que no permitirá que la nación islámica mantenga material bélico nuclear bajo ninguna circunstancia. En paralelo, los negociadores iraníes mantienen sobre la mesa exigencias estrictas para sellar la paz definitiva, exigiendo conservar su soberanía en la gestión del estrecho, recibir compensaciones por los daños de infraestructura causados por los recientes bombardeos y garantizar el acceso inmediato a sus fondos estatales congelados por las sanciones occidentales.




