Jóvenes de San Pedro de Macorís crean empaque inteligente que promete reducir hasta 40 % las pérdidas de alimentos
El sistema usa biosensores integrados en empaques biodegradables hechos de banano y plátano, y funciona sin internet ni laboratorio
Redacción de Libertad Comunicacional
Editor jefe: Domingo Batista
20 de septiembre de 2026 a las 05:24 a. m.Lectura de 5 min

Un equipo de tres jóvenes de San Pedro de Macorís desarrolló Trace-ON, un sistema de empaque inteligente con biosensores integrados capaz de detectar en tiempo real la adulteración y degradación de productos perecederos, según reportó Diario Libre. El proyecto, que ya obtuvo el primer lugar en la categoría "Idea Aprobada" del concurso gubernamental República de Ideas y un premio de 25,000 dólares, se encuentra ahora en fase final de solicitud de patente ante la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (Onapi).
La iniciativa está liderada por Karen Sánchez Vásquez, de 19 años y estudiante de Bioquímica en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (Unphu), quien funge como CEO y titular de la invención. La acompañan Felipe Álvarez, estudiante de ingeniería en mecatrónica en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm) y encargado de las operaciones del proyecto, y Francisco Vásquez, estudiante de contabilidad responsable de las finanzas y la administración interna.
De acuerdo con el reportaje, los biosensores del empaque recopilan parámetros físico-químicos y biológicos que normalmente solo pueden medirse en un laboratorio, y lo hacen sin necesidad de conexión a internet ni de infraestructura especializada, aunque el equipo aclara que la herramienta no sustituye los análisis técnicos convencionales. El material del empaque, además, es biodegradable y se elabora a partir de residuos de musáceas, es decir, de banano y plátano. Por ahora, la tecnología se ha probado con carnes, pescados, leche y otros lácteos, pero sus creadores proyectan extenderla al sector farmacéutico y a productos químicos sensibles como pinturas, recubrimientos, vinos y aceites premium.
Según estimaciones del propio equipo, citadas por Diario Libre, la adopción del sistema podría reducir hasta en un 40 % el desperdicio en la agroindustria dominicana, un dato que apunta directamente al problema de las pérdidas postcosecha que afecta a productores y exportadores del país. La apuesta central del proyecto es dar visibilidad en tiempo real al estado de la carga durante toda la cadena de distribución, para que quienes manejan la logística puedan tomar decisiones antes de que el producto se pierda.
Sánchez Vásquez explicó que su interés por la investigación aplicada surgió tras varios cambios de enfoque académico inicialmente pensaba trabajar con biorreactores y que fue impulsado por un profesor que animaba a sus estudiantes a analizar problemáticas reales a partir de literatura científica actualizada. Sobre el alcance de su proyecto, la joven fundadora sostuvo que hacer un cambio positivo en el país "solo depende de nuestra ambición, organización y disciplina".
Con el capital obtenido en República de Ideas, el equipo ya inició el registro de marca de Trace-ON, su formalización como empresa y los preparativos para pruebas piloto con productores reales. En esta etapa, según el reportaje, los jóvenes buscan activamente empresas dominicanas interesadas en colaborar en esas pruebas para validar el sistema en condiciones de operación reales, un paso que definirá si la tecnología logra dar el salto del concurso universitario a la cadena de suministro agroindustrial del país.


