Más de 50,000 desaparecidos y casi 600 muertos bajo los escombros del doble terremoto en Venezuela
Equipos internacionales de 17 países se movilizan hacia las zonas de desastre mientras la población civil asume los rescates ante la falta de maquinaria pesada.
Redacción de Libertad Comunicacional
26 de junio de 2026 a las 01:25 p. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Equipos de rescate trabajan zona de Altamira en Caracas (Venezuela). (EFE/ BORIS VERGARA)
Un devastador doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 azotó el norte de Venezuela el pasado miércoles, dejando un saldo preliminar de al menos 589 muertos, 2,980 heridos y una alarmante cifra que supera los 50,000 desaparecidos, de acuerdo con los reportes oficiales emitidos por las autoridades locales y los organismos internacionales de ayuda humanitaria casi 48 horas después del desastre. La jefa del Estado venezolano de forma interina, Delcy Rodríguez, declaró formalmente la región costera de La Guaira como "zona de desastre" tras constatar el colapso masivo de edificaciones de viviendas e infraestructuras estratégicas, incluyendo el principal aeropuerto del país, el cual permanece completamente inhabilitado. El impacto socioeconómico y la magnitud de la destrucción han provocado incidentes de saqueos y protestas civiles debido a la escasez de recursos estatales, mientras los ciudadanos intentan remover escombros con sus propias manos ante la falta de equipos pesados.
Las dimensiones de la catástrofe forzaron un masivo operativo de asistencia global, registrándose hasta el momento la movilización de delegaciones de rescate y soporte técnico procedentes de al menos 17 naciones, entre las que se encuentran El Salvador, México, Colombia, Ecuador, Chile y Suiza. Por su parte, el jefe de ayuda humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Tom Fletcher, advirtió a la agencia AFP que "se trata de una operación de rescate extremadamente compleja" debido al volumen de estructuras colapsadas y la urgencia de localizar sobrevivientes de forma inmediata. Paralelamente, el gobierno de los Estados Unidos dispuso un fondo de asistencia humanitaria de 150 millones de dólares y ordenó el despliegue de aviones de transporte, helicópteros y dos buques de guerra, bajo la supervisión directa en Caracas del general Kevin J. Jarrard, perteneciente al Comando Sur.
La respuesta regional frente a la emergencia incluye de manera directa a la República Dominicana, cuyas autoridades anunciaron el reforzamiento de la asistencia internacional mediante el envío inmediato de un hospital móvil y un contingente especializado de más de 40 expertos en tareas de rescate y atención sanitaria de emergencia. El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano se mantiene monitoreando la situación de los connacionales residentes en territorio venezolano, aunque la vicepresidenta Raquel Peña precisó que todavía resulta muy prematuro determinar con exactitud si existen ciudadanos dominicanos afectados directamente por los movimientos telúricos o si forman parte de los listados civiles de desaparecidos.
La situación sobre el terreno sigue siendo crítica debido a la inestabilidad del suelo provocada por más de 130 réplicas registradas desde el evento principal, las cuales llegaron a sentirse con fuerza en el territorio de la vecina Colombia. Mientras los rescatistas internacionales agilizan la instalación de centros de atención, el liderazgo político de la oposición, encabezado por la Nobel de la Paz María Corina Machado, solicitó formalmente la liberación inmediata de los prisioneros políticos, tanto civiles como militares, con el fin de agilizar los reencuentros familiares en medio de la conmoción nacional. Las labores de búsqueda de sobrevivientes bajo las toneladas de concreto continúan a contrarreloj en Caracas y las localidades litorales de La Guaira, condicionadas por las solicitudes urgentes de herramientas industriales para cortar acero y remover bloques de gran tonelaje que impiden el acceso a los sótanos residenciales.




