La sequía golpea la agropecuaria dominicana: pérdidas de hasta 35 % y el plátano podría llegar a RD$50
Agricultura activó desde abril un plan de contingencia, mientras el Gobierno reporta señales de mejoría en las lluvias
Redacción de Libertad Comunicacional
Editor jefe: Domingo Batista
7 de septiembre de 2026 a las 06:57 a. m.Lectura de 5 min

Fotografía: La sequía golpea al sector agropecuario
La sequía que afecta a la República Dominicana desde el ciclo primavera-verano, con una profundización severa en los últimos dos meses, comienza a golpear con fuerza distintos eslabones de la agroindustria nacional, con pérdidas de cosechas, menor disponibilidad de agua, deterioro del ganado y alzas de precios que ya se sienten en el mercado. El diagnóstico surgió durante el XXVIII Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) en Bávaro.
El plátano, alimento de primera necesidad en la dieta dominicana, es uno de los más afectados. Edgar García Peralta, miembro de la Asociación Dominicana de Productores de Plátanos (Adoplátano) y director regional del Inespre en el este, estimó pérdidas de entre 1.5 y 2 millones de pesos en su propio proyecto agrícola, atribuidas a la caída de plantas por falta de agua. El presidente de Adoplátano, Alex Cruz, advirtió por separado que el precio de la unidad que ya ronda los RD$25 en algunos comercios podría duplicarse hasta alcanzar los RD$50 en las próximas semanas, y que la presión al alza, contraria al patrón estacional habitual de noviembre a febrero, podría extenderse hasta abril de 2027 si persiste la falta de lluvias.
En la piña, el productor Fabio Giuntoli calculó pérdidas de rendimiento muy superiores a las de un verano normal: "de verano más sequía, yo creo que superamos por mucho el 30 %", señaló. Aclaró que no prevé escasez del fruto, ya que los productores continúan ampliando la siembra, pero sí una reducción en el calibre y la calidad exigidos para la exportación. En San José de Ocoa, los productores de aguacate atraviesan una situación similar: Daneris Santana, de la Cooperativa Agropecuaria y Servicios Múltiples del Mainel, indicó que, aunque es temprano para cuantificar pérdidas, ya se percibe un deterioro en la calidad de las plantaciones, con lluvias recientes que aliviaron zonas como Rancho Arriba y Nizao, pero dejaron con déficit hídrico a comunidades como Naranjal, El Pinal y La Ciénaga.
El impacto más severo hasta ahora se registra en el mango de exportación. Sugey Espinal, exportadora del rubro, reportó una caída de productividad superior al 35 %: de los 73 contenedores exportados el año pasado, este año la empresa apenas logró completar 42, por las dificultades para dar el manejo de agua requerido a las plantaciones. Los cultivos de ciclo corto, como vegetales, granos y tubérculos, también figuran entre los más vulnerables, aunque productores de arroz consultados por Diario Libre indicaron que, por ahora, mantienen sus cultivos gracias a la disponibilidad de agua en sus zonas.
El sector pecuario tampoco escapa a la crisis. El director general de Ganadería, Abel Madera, confirmó muertes de reses vinculadas a la falta de lluvias, aunque sostuvo que las pérdidas todavía no son cuantiosas: "la sequía está haciendo su estrago. Es un tema cíclico", dijo, y adelantó conversaciones directas con el presidente Luis Abinader para adoptar medidas preventivas.
Frente a este panorama, el Ministerio de Agricultura activó desde abril un Plan de Contingencia frente a la Sequía 2026, que contempla tecnificación del riego, rehabilitación de canales, asistencia técnica, suministro de forraje, acceso a financiamiento y sistemas de alerta temprana. El ministro Francisco Oliverio Espaillat reconoció el impacto sobre los cultivos, aunque destacó señales recientes de mejoría: "todavía necesitamos más lluvia, pero ya las condiciones van cambiando y eso es muy positivo", afirmó. Por su parte, el representante del sector de agroinsumos Ángel Estévez planteó que tecnologías como los polímeros de retención de humedad y el riego por goteo podrían amortiguar parte del impacto mientras se espera la recuperación de las precipitaciones.


