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Trump anuncia acuerdo de paz inminente con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz

El mandatario estadounidense programó la firma remota para este domingo, mientras el gobierno iraní prefiere dilatar el anuncio unos días más.

Redacción de Libertad Comunicacional

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13 de junio de 2026 a las 01:39 p. m.Lectura de 6 min

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Trump anuncia acuerdo de paz inminente con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz

Fotografía: Donal Trump

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que este domingo se procederá a la firma formal del acuerdo de paz con Irán para poner fin definitivo al conflicto armado en Oriente Próximo, una medida que contempla la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz. El gobernante estadounidense comunicó la noticia a través de su plataforma digital Truth Social, donde aseguró de manera enfática que "el acuerdo se firmará mañana, e inmediatamente después de su firma, el estrecho de Ormuz estará ABIERTO PARA TODOS". Pese al optimismo de la Casa Blanca, el gobierno iraní enfrió los plazos de la ejecución bilateral, lo que añade una dosis de suspenso diplomático sobre si la rúbrica se consolidará en las próximas veinticuatro horas o si se postergará para mediados de la próxima semana.

La velocidad del anuncio provocó reacciones encontradas entre los principales actores internacionales. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien ejerce un rol clave como mediador en el conflicto, respaldó la versión de Washington e informó en la red social X que el texto definitivo ya fue alcanzado y que ambas delegaciones ultiman los detalles técnicos para concretar una firma electrónica y remota. No obstante, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, salió al paso para aclarar que, si bien las posturas están más cerca que nunca, su administración descarta suscribir el memorándum este domingo y considera más probable que el anuncio se efectúe en los días subsiguientes, barajando incluso el marco de la cumbre de líderes del G7 que se celebrará en la localidad francesa de Evian.

Las discrepancias de última hora entre Washington y Teherán no se limitan únicamente al calendario de la firma, sino al contenido exacto del pacto y sus contraprestaciones económicas. La administración estadounidense defiende el pacto como una victoria geopolítica que bloquea permanentemente las aspiraciones de Irán de conseguir armas atómicas y garantiza el libre tránsito marítimo. Para calmar las críticas internas del sector republicano, el vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, puntualizó de forma taxativa que "los iraníes no están recibiendo dinero en efectivo, ni se están liberando fondos por el simple montaje de un acuerdo", saliendo al frente de las especulaciones sobre la entrega inmediata de recursos congelados. Desde el plano regional, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respaldó la firmeza de su aliado norteamericano y sentenció que "mientras sea el primer ministro de Israel, Irán no tendrá armas nucleares".

Por su parte, la diplomacia de Teherán presiona para que el documento definitivo incluya cláusulas explícitas que pongan fin inmediato a la guerra en el Líbano y precipiten la retirada de las fuerzas israelíes de las zonas ocupadas. Asimismo, la contraparte iraní exige que se destrabe el acceso a decenas de miles de millones de dólares provenientes de sus ingresos petroleros, los cuales permanecen inmovilizados en instituciones bancarias del extranjero debido al régimen de sanciones internacionales. El texto preliminar del acuerdo parece haber dejado fuera de la mesa de discusión las demandas iniciales de la Casa Blanca relativas al programa de misiles balísticos iraní y al financiamiento de milicias aliadas en la región de Oriente Próximo, puntos que fueron eliminados de la agenda para agilizar la tregua.

Para la República Dominicana, una nación que depende por completo de la importación de hidrocarburos para sostener su matriz energética, la inminente resolución de este conflicto y la liberación del estrecho de Ormuz representan un alivio macroeconómico de primer orden. Al tratarse del corredor marítimo por donde circula la quinta parte del consumo mundial de petróleo, su reapertura incondicional estabilizará de inmediato los mercados globales de crudo y mitigará las presiones inflacionarias que gravan el presupuesto nacional dominicano a través de los subsidios a los combustibles. La resolución del conflicto queda ahora supeditada a que Washington y Teherán sincronicen sus agendas diplomáticas para estampar la firma digital definitiva.

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