RD recibe la mayor porción de la cuota azucarera redistribuida por EE. UU., pero ¿alcanzará el azúcar para el consumo local?
Inazucar asegura que el país puede cumplir con Washington y suplir el mercado local, salvo que el clima altere la producción, mientras las importaciones de los últimos años muestran el margen estrecho.
Redacción de Libertad Comunicacional
Editor jefe: Domingo Batista
28 de septiembre de 2026 a las 06:45 a. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Plantacion de cana de azucar
Estados Unidos elevó a 201,274 toneladas métricas la cuota de exportación de azúcar de caña cruda de República Dominicana para el año fiscal 2027, un 6.3 % más que en el período anterior. La Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR) publicó la decisión el miércoles 23 de septiembre en el Registro Federal, y la Cancillería dominicana la comunicó ese mismo día. El aumento, de 11,931 toneladas, reabre una pregunta para el mercado interno: si los ingenios podrán cumplir con Washington sin recurrir a las importaciones para abastecer el consumo local.
El aumento proviene de la redistribución de 55,993 toneladas que Washington retiró de la asignación de Brasil y repartió entre 28 países. República Dominicana recibió el 21 % de ese volumen, la mayor porción otorgada a un solo país, por encima de Filipinas y Australia, según la Cancillería. Con el ajuste, el país pasa de concentrar el 16.9 % al 18 % de la cuota total que EE. UU. abre a proveedores extranjeros, fijada en 1,117,195 toneladas, y se mantiene como el principal beneficiario individual. El azúcar dominicano entra a ese mercado con arancel preferencial, y los nuevos volúmenes pueden exportarse desde el 1 de octubre de 2026. El canciller, Víctor "Ito" Bisonó, dijo que el resultado muestra la confianza en el país como "socio comercial serio y cumplidor".
El director del Instituto Azucarero Dominicano (Inazucar), Máximo Pérez, aseguró que el país está en capacidad de cumplir el compromiso con el mercado estadounidense y de satisfacer la demanda local, "salvo que la producción se vea afectada por situaciones imprevistas o climatológicas". Adelantó que la zafra 2025-2026 alcanzó 505,500 toneladas métricas, lo que permitió exportar por completo la cuota de 189,343 toneladas asignada para el año fiscal 2026. Inazucar publicará el informe final en noviembre. El consumo local ronda las 360,000 toneladas anuales, unas 180,000 por semestre.
Las cifras de los últimos años muestran cuánto depende el abasto del clima. Entre 2021 y 2026, la producción promedió 540,900 toneladas por zafra, con un máximo de 625,391 en 2021-2022. Cayó 22.07 % en 2022-2023, hasta 487,332 toneladas, por los efectos del huracán Fiona y una sequía, y en la zafra siguiente se recuperó solo hasta 494,810 toneladas por lluvias superiores a lo normal. Inazucar aprobó entonces importaciones de 70,000 toneladas en 2023 y 115,000 en 2024. En junio de este año autorizó un contingente arancelario de 90,000 toneladas, porque las lluvias entre enero y abril habrían reducido hasta un 15 % el ritmo de llegada de caña a los ingenios.
Sumando el consumo de 360,000 toneladas a la nueva cuota resultan unas 561,000 toneladas, por encima de la producción de la última zafra. Es un cálculo propio con cifras de Inazucar, y comparar producción total con una cuota de azúcar crudo simplifica el panorama. Aun así, ubica el margen que tendrá el sector.
Central Romana, que encabezó la cuota de exportación en 2025-2026 con el 52.20 %, valoró como positivo el aumento. Sostuvo que la producción histórica ha superado siempre la suma de la demanda local y la cuota estadounidense, y que solo se importa por causas climáticas fuera del control del sector.
La próxima zafra empieza normalmente en las primeras semanas de diciembre y dura siete u ocho meses. Su resultado, junto con el informe que Inazucar dará en noviembre, dirá si la cuota ampliada se cumple sin nuevas importaciones.


