El Kremlin multa a Telegram y fija el 1 de abril como fecha límite para su desconexión definitiva.
Pável Dúrov enfrenta cargos penales mientras Moscú justifica el cierre de la aplicación bajo el argumento de "seguridad nacional" y prevención de reclutamiento criminal.
Redacción
23 de marzo de 2026, 09:23 a. m.Lectura de 2 min

Fotografía: Fuente externa
Un tribunal de Moscú impuso este lunes una nueva multa de 10.5 millones de rublos (aproximadamente 127,000 dólares) a la plataforma de mensajería Telegram por negarse a eliminar contenido considerado ilegal por el Estado ruso. Esta sanción administrativa se enmarca en un proceso de bloqueo paulatino liderado por el regulador Roscomnadzor, que ha señalado el 1 de abril de 2026 como la fecha probable para el cese definitivo de las operaciones de la aplicación en territorio ruso, donde cuenta con cerca de 100 millones de usuarios.
La exigencia de las autoridades se centra en la eliminación de más de 70,000 materiales, de los cuales la mitad están vinculados al uso de VPN (redes privadas virtuales), herramientas esenciales que los ciudadanos utilizan para acceder a sitios web ya bloqueados por el gobierno. Mientras el Kremlin justifica estas medidas como una necesidad para minimizar el reclutamiento de delincuentes, el fundador de la red, Pável Dúrov, quien enfrenta una causa penal en el país, ha denunciado las acciones como un ataque frontal contra la libertad de expresión y una maniobra de censura sistemática.
Desde una perspectiva estratégica, aunque los expertos coinciden en la dificultad técnica de bloquear Telegram al 100%, la degradación constante del servicio busca incentivar el éxodo de los usuarios hacia plataformas promovidas por el Estado. Este movimiento consolidaría el control informativo de Moscú, eliminando uno de los últimos espacios de comunicación masiva que no se encuentra bajo supervisión directa de los servicios de inteligencia rusos.




