Racismo inverso y el "color indio claro"
Faustino Collado
11 de abril de 2026, 05:39 p. m.Lectura de 4 min
Faustino Collado
El racismo es una negación del otro y la otra, por lo cual es antihumano y, como tal, es una negación de sí, pues al despojarnos de nuestra humanidad no somos lo que somos.
Son muchos los contenidos y las formas de expresión del racismo: en el lenguaje, los contratos de trabajo, la publicidad, TV y el cine, las relaciones amorosas y el matrimonio, las candidaturas, elecciones y el poder político, etc., etc.
Hay toda una mitología, una literatura, una anticiencia sobre el racismo, desarrollada y enterrada en los cerebros humanos durante miles de años, basada en tener a menos al de al lado, al competidor, al oponente, al subyugado en base a argumentos manipulados.
La última expresión en occidente de ese racismo de clase y clasificado fue la esclavitud de los negros africanos traídos a América.
El racismo se expresa en el desprecio y menosprecio del que está fuera de mi grupo, sea por el color de la piel, la etnia y el fenotipo en general. Todo mezclado con el hecho social de la pobreza, pues el negro mientras más rico recibe otro tratamiento.
El racismo, crudo o ligth, es una acción-expresión ideológica o de falsa conciencia que estigmatiza, creando complejo de inferioridad y autoexclusión en quien lo sufre.
Esa es la razón de que muchas personas no se asuman como negros o mulatos, siéndolo. Es la causa por la cual, Trujillo, de matriz dictatorial desde el inicio, creara, a través del instrumento legal de la cédula de identidad, el falso color del " indio" y sus tonalidades: oscuro, claro, clarito.
Al no querer asumir mi etnia o mi mezcla étnica (no de razas, que no existen) me niego a mi mismo y, aunque no sea racista con otros, soy racista conmigo mismo. Ese es el racismo inverso.
En estos días oí decir al comunicador Luisín Jiménez de que el único presidente negro pos Trujillo que hemos tenido es Leonel Fernández, y que lo fue porque su oponente, Peña Gómez, era màs negro que Leonel. Eso es cierto porque una parte importante de la sociedad dominicana es políticamente racista. Pero, este comunicador no vio el otro fenómeno, y es que el color y el fenotipo de Leonel no es visto como negro, sino como "indio", porque así esa sociedad inyectada por el elitismo se quita una carga ideológica de encima, no asumiéndose como negra, porque sufre de RACISMO INVERSO.
Este racismo inverso es una de las debilidades de la identidad dominicana y latinoamericana que debemos desmontar, desde las escuelas, los medios de comunicación, la educación ciudadana y la acción política.
Fortalecer nuestra identidad, hacerla resiliente, es fortalecer la soberanìa popular y la democracia.

