Horas críticas en Venezuela: la carrera contra el tiempo tras terremotos que dejan más de 900 muertos
Equipos de rescate agotan las últimas posibilidades de hallar sobrevivientes bajo los escombros a casi 72 horas del desastre.
Redacción de Libertad Comunicacional
27 de junio de 2026 a las 01:05 p. m.Lectura de 6 min

Fotografía: La Guaira, Venezuela. (EFE/ RONALD PEÑA R)
La búsqueda de sobrevivientes atrapados en Venezuela entró este sábado en una fase crítica a casi 72 horas de haber registrado dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 el pasado miércoles, desastre que ha dejado al menos 920 muertos y 3,360 heridos según el balance oficial más reciente. Las tareas de rescate concentran sus máximos esfuerzos en el estado de La Guaira y en zonas vulnerables de Caracas, donde el colapso de múltiples edificaciones mantiene bajo las estructuras a un número indeterminado de ciudadanos. La presidenta encargada de la nación, Delcy Rodríguez, afirmó durante la madrugada que la prioridad absoluta del Gobierno y de los cuerpos de seguridad es el rescate de las personas atrapadas, para lo cual se despliegan brigadas internacionales y equipos técnicos especializados.
El panorama en los frentes de operaciones se torna cada vez más complejo debido a la inestabilidad de las infraestructuras colapsadas. El ministro de Comunicación, Miguel Pérez Pirela, informó sobre el traslado masivo de equipos pesados hacia el litoral costero asegurando que una "gigantesca cantidad de maquinaria pesada sigue llegando a La Guaira para salvar vidas", una demarcación donde la propia población civil debió iniciar las búsquedas con herramientas manuales durante las primeras jornadas. En el municipio Chacao de la capital, las evaluaciones técnicas han arrojado los primeros cierres de operaciones en puntos críticos. El alcalde de esa demarcación, Gustavo Duque, confirmó el cese de las esperanzas en una de las estructuras habitacionales al señalar que "en el edificio Don Pepe lamentablemente ya no hay personas con vida", basándose en las inspecciones certificadas por los cuerpos de bomberos.
Los trabajos de salvamento se trasladaron con rigurosidad hacia el edificio Petunia, donde brigadas extranjeras lidian con la densidad de los materiales caídos. Duque puntualizó que "vamos a hacer todo lo posible por rescatar a personas con vida. Pero es complejo", detallando que los especialistas debieron adentrarse en espacios reducidos limitados por losas pesadas. En ese mismo cuadrante de Los Palos Grandes, el rescatista de la delegación mexicana, Héctor Méndez, reafirmó la permanencia de su delegación manifestando que "no nos vamos a mover hasta que terminemos porque hicimos un compromiso moral y los topos aztecas somos un grupo de palabra".
El despliegue logístico para canalizar la ayuda internacional ha requerido la intervención directa de mandos militares de orden binacional, enfocados en rehabilitar la infraestructura de transporte estratégico. El ministro de Defensa de Venezuela, Gustavo González López, y el mayor general Kevin J. Jarrard, perteneciente al Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, sostienen reuniones de coordinación operativa en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, terminal que permanece inoperativa por los daños estructurales derivados del sismo. Fuentes del Ministerio de Defensa precisaron que mediante estos encuentros "se coordina el buen empleo militar para garantizar el mejor despliegue logístico", una acción que resulta clave para el establecimiento definitivo de un puente de asistencia humanitaria y la reparación de las pistas de aterrizaje.
La dimensión de la catástrofe ha movilizado a los organismos multilaterales, dado el alto volumen de población civil expuesta a la devastación. Estimaciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) calculan que el número de afectados directos o indirectos podría ascender a 6.76 millones de personas a nivel nacional, abarcando una proyección de dos millones de ciudadanos vulnerables dentro de la región capital. Para mitigar el impacto operativo en el terreno, el vicecanciller venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, confirmó el ingreso de más de 1,600 rescatistas internacionales procedentes de once naciones americanas y europeas. Para la República Dominicana, la evolución de este desastre adquiere un matiz de alta sensibilidad debido a los estrechos lazos migratorios y la confirmación oficial del fallecimiento de una ciudadana dominicana entre las víctimas del siniestro. Las autoridades venezolanas prevén que en las próximas horas se sumen equipos técnicos procedentes de otros diez países, en un intento por maximizar los rastreos antes de que concluya el margen biológico de supervivencia de los afectados.




