EE.UU. pide renovar fuerza internacional ante escalada de violencia en Haití
Estados Unidos busca extender el mandato de la GSF, que vence a finales de septiembre, y acelerar el despliegue de recursos.
Redacción de Libertad Comunicacional
Editor jefe: Domingo Batista
28 de agosto de 2026 a las 06:39 p. m.Lectura de 6 min

Fotografía: Violencia de las pandillas en Haití. (Fuente extena)
SANTO DOMINGO.— Estados Unidos pidió este viernes al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas renovar el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas para Haití (GSF), mientras reclamó a la comunidad internacional acelerar el envío de tropas, policías, equipos y recursos financieros para enfrentar el avance de los grupos armados en el país.
La solicitud fue planteada durante una sesión del Consejo de Seguridad dedicada a la situación haitiana, en momentos en que la violencia de las pandillas continúa agravándose y amenaza las posibilidades de celebrar las elecciones previstas para diciembre.
La representante estadounidense para Asuntos Políticos Especiales, Jennifer Locetta, sostuvo que las pandillas no deben impedir que los haitianos ejerzan su derecho a elegir a sus representantes. Washington considera que la fuerza multinacional debe contar con los recursos necesarios para apoyar a las autoridades haitianas y reducir el control territorial de los grupos armados.
El mandato de la GSF fue autorizado por el Consejo de Seguridad en septiembre de 2025 y tiene vigencia hasta finales de septiembre de este año. Estados Unidos y Panamá trabajan para impulsar su renovación durante el próximo mes.
Locetta también pidió a los países comprometidos con la misión acelerar su despliegue y exhortó a los Estados miembros de Naciones Unidas a realizar aportes al fondo destinado a financiar la operación.
La presión internacional ocurre después del reciente ataque de pandillas en Kenscoff, localidad ubicada al sureste de Puerto Príncipe, donde al menos 47 personas murieron, incluidos cinco menores, y decenas fueron secuestradas. El episodio provocó nuevos desplazamientos de población y elevó la preocupación por la capacidad del Estado haitiano para garantizar la seguridad.
La situación también genera inquietud por el calendario electoral. Haití tiene previsto celebrar elecciones en diciembre, pero el deterioro de las condiciones de seguridad representa uno de los principales obstáculos para organizar los comicios.
Durante la sesión, el jefe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, Carlos Ruiz Massieu, reclamó medidas para romper el ciclo de impunidad y llevar ante la justicia tanto a los responsables de los ataques como a quienes financian y facilitan las actividades de las pandillas.
Según datos actualizados por Naciones Unidas, la violencia dejó al menos 3,050 muertos y 1,401 heridos durante los primeros seis meses de 2026. Solo entre abril y junio se contabilizaron más de 1,400 fallecidos y 600 heridos.
La crisis también ha provocado un desplazamiento masivo de la población. Naciones Unidas y organismos humanitarios estiman que alrededor de 1.5 millones de personas han sido obligadas a abandonar sus hogares debido a la violencia y la inseguridad.
Mientras Estados Unidos defiende una respuesta internacional más rápida, Rusia planteó durante la sesión otros factores que, a su juicio, alimentan la crisis. Su representante ante el Consejo de Seguridad, Vasili Nebenzia, señaló el tráfico de armas provenientes de Estados Unidos y llamó a atender las causas que llevan a jóvenes haitianos a incorporarse a las pandillas.
Por su parte, el representante haitiano, Pierre Ericq, aseguró que las autoridades trabajan para incrementar las capacidades de la Policía Nacional y anunciaron esfuerzos para reforzar y reclutar nuevos integrantes de las Fuerzas Armadas.
El gobierno haitiano también reclamó una mayor coordinación internacional para enfrentar la inseguridad, especialmente ante la necesidad de crear condiciones mínimas que permitan avanzar hacia las elecciones.
La discusión sobre la renovación del mandato de la GSF se desarrollará en las próximas semanas, mientras crece la presión para que la misión multinacional pase de los compromisos iniciales a un despliegue efectivo sobre el terreno.
La evolución de la fuerza será observada con especial atención por los países del Caribe, incluida República Dominicana, debido a la proximidad geográfica con Haití y al impacto regional que tiene el deterioro de la seguridad en ese país.


