Brasil rechaza la prórroga de EE.UU. a la declaración de emergencia que sostiene los aranceles en su contra

El Gobierno brasileño calificó de "infundadas" las acusaciones de Washington y reafirmó la independencia de su Poder Judicial

Redacción de Libertad Comunicacional

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30 de julio de 2026 a las 08:19 a. m.Lectura de 5 min

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Brasil rechaza la prórroga de EE.UU. a la declaración de emergencia que sostiene los aranceles en su contra

Fotografía: Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil

El Gobierno de Brasil repudió este miércoles la decisión de Estados Unidos de prorrogar por un año la declaración de emergencia nacional contra el país sudamericano, el mecanismo legal que Washington utiliza para sustentar buena parte de su régimen arancelario contra productos brasileños. La Casa Blanca había anunciado la víspera la extensión de la declaración, emitida originalmente hace un año bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), que entró en vigencia este jueves tras considerar el Ejecutivo estadounidense que persisten las circunstancias que motivaron su adopción.

En un comunicado de la Presidencia brasileña, el Ejecutivo calificó de "infundadas" y "falsas" las acusaciones en las que Washington sustenta la medida, entre ellas supuestas violaciones a la libertad de expresión de ciudadanos y empresas estadounidenses, censura y detenciones ordenadas por la Corte Suprema de Brasil, así como una presunta persecución política contra un expresidente del país, su familia y sus seguidores. Aunque la notificación oficial estadounidense no menciona nombres directamente, hace referencia al exmandatario Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión por liderar una trama golpista tras su derrota electoral de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

El juicio contra Bolsonaro fue reiteradamente criticado por el presidente estadounidense, Donald Trump, aliado cercano del exmandatario brasileño, quien el año pasado impuso aranceles adicionales del 50% a productos de Brasil como represalia, invocando esa misma declaración de emergencia. Aquellos gravámenes fueron posteriormente bloqueados por la Corte Suprema de Estados Unidos, que en febrero de este año determinó que el mandatario se había excedido en sus atribuciones al recurrir a la IEEPA para imponer aranceles generalizados a sus socios comerciales.

La renovación de la declaración anunciada esta semana no modifica, sin embargo, el régimen arancelario actualmente vigente entre ambos países. Los gravámenes que hoy pesan sobre productos brasileños responden a un mecanismo distinto: una investigación comercial de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), con base en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que derivó en un arancel del 25% sobre buena parte de las importaciones brasileñas entrado en vigor a finales de julio.

El Gobierno de Brasil afirmó que las acusaciones estadounidenses ya fueron "ampliamente rebatidas" en reuniones entre autoridades de ambos países, reafirmó su soberanía y la independencia de los poderes del Estado, y defendió que su Poder Judicial actúa con estricto apego a la Constitución. "Resulta enteramente inapropiado caracterizar a Brasil como una amenaza para Estados Unidos, especialmente a la luz de los históricos lazos diplomáticos y de amistad que unen a los dos pueblos", señaló el Ejecutivo brasileño en su comunicado.

La decisión de la Administración Trump se produce a tres meses de las elecciones generales en Brasil, previstas para octubre, en las que el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente condenado, aparece como el principal rival de Lula da Silva, quien lidera actualmente los sondeos electorales. La extensión de la declaración de emergencia, que se mantendrá vigente hasta al menos julio de 2027, deja abierta la puerta a que el mandatario estadounidense la renueve anualmente, la modifique o la termine en cualquier momento, mientras el Congreso estadounidense conserva la facultad de supervisión sobre este tipo de declaraciones. La tensión diplomática entre Washington y Brasilia, que se agravó en 2025 con los primeros aranceles impuestos por Trump, no muestra por ahora señales de distensión de cara a la recta final de la campaña presidencial brasileña.

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