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Alerta sanitaria en el Suroeste: tres provincias carecen por completo de alcantarillado sanitario

Un informe de la Oficina Nacional de Estadística expone la precariedad de la infraestructura hídrica en Pedernales, Bahoruco y San José de Ocoa, contrastando con el despegue de megaproyectos turísticos estatales.

Redacción de Libertad Comunicacional

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15 de julio de 2026 a las 08:45 a. m.Lectura de 5 min

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Alerta sanitaria en el Suroeste: tres provincias carecen por completo de alcantarillado sanitario

Fotografía: A falta de alcantarillas, el agua residual (Fuente externa)

Las provincias de Pedernales, Bahoruco y San José de Ocoa carecen en su totalidad de sistemas de alcantarillado sanitario, según reveló la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en su más reciente informe sobre agua potable y saneamiento en la macrorregión Suroeste. El documento técnico, que analiza la infraestructura hídrica de una demarcación habitada por 1.8 millones de personas, evidencia un profundo rezago al detallar que en esta zona geográfica apenas se procesa el 4.44 % de los 222.4 millones de metros cúbicos de aguas residuales generados durante el año 2025. Este porcentaje sitúa al Suroeste como la región con el peor desempeño en saneamiento ambiental de la República Dominicana, quedando por detrás de la macrorregión Norte, que trata un 8.5 %, y de la Sureste, que procesa el 6.8 % de sus aguas servidas.

La falta de redes de canalización básica expone una marcada asimetría en los planes de desarrollo estatal. El caso más crítico se registra en Pedernales, provincia donde el Gobierno dominicano promueve con fuerza el megaproyecto de desarrollo turístico de Cabo Rojo, pero cuya población general continúa desprovista de alcantarillado público. "La provincia, en términos generales, aún no dispone de un sistema de alcantarillado sanitario", advierte el informe de la ONE. Como paliativo directo a la actividad hotelera del polo turístico, el Ejecutivo inauguró en septiembre de 2025 una planta de tratamiento de aguas residuales exclusiva para la infraestructura interna de Cabo Rojo, aislando este enclave del panorama de precariedad sanitaria que sigue afectando a los residentes de las comunidades aledañas.

La problemática de saneamiento se extiende a otras demarcaciones del Suroeste con realidades dispares. La provincia de Azua, por ejemplo, cuenta formalmente con una red de alcantarillado instalada, pero la ONE señala que no dispone de una planta de tratamiento para procesar los desechos recolectados. Esta deficiencia estructural se complementa con problemas de calidad en el suministro de agua: a pesar de que Azua aumentó notablemente su producción a 35.4 millones de metros cúbicos anuales, reportó un índice de potabilidad de apenas 76.80 %, el más bajo de toda la región. En contraste, Pedernales, que produce el volumen de agua más bajo de la zona, registró un índice de potabilidad perfecto del 100 %.

El panorama regional muestra además un retroceso en el abastecimiento público para el consumo humano. Entre 2023 y 2025, provincias clave como San Juan, Barahona y San José de Ocoa vieron disminuir la producción de agua potable de sus acueductos. La caída más severa ocurrió en San Juan, cuya producción mermó un 6 % al pasar de 45.2 millones a 42.6 millones de metros cúbicos, coincidiendo con un deficiente índice de potabilidad de 78.44 %. Actualmente, solo el 78.51 % de la población del Suroeste dominicano tiene acceso formal a la red de acueductos públicos. Con un caudal de 278 millones de metros cúbicos producidos en toda la región, el verdadero reto para las autoridades sigue estando en la distribución segura del agua potable y, de manera urgente, en la construcción de la infraestructura de alcantarillado requerida para evitar la contaminación sistemática de los recursos hídricos locales.

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