EE. UU. suspende citas de visado de inmigrante en todo el mundo mientras entrena a su personal consular
La medida, sin fecha de reanudación, afecta a solicitantes de visas familiares y laborales en consulados de todo el mundo, incluida República Dominicana
Redacción de Libertad Comunicacional
26 de agosto de 2026 a las 10:55 p. m.Lectura de 5 min

Fotografía: Tarjeta de residencia o "green card" sobre unas banderas estadounidenses. (SHUTTERSTOCK)
Estados Unidos pausó temporalmente las citas para solicitar visados de inmigrante en embajadas y consulados de todo el mundo, debido a la necesidad de entrenar a su personal consular en nuevos procedimientos de evaluación, informó este miércoles un portavoz del Departamento de Estado a la agencia EFE. "Mientras trabajamos en acomodar esta formación a fondo, las citas de servicios de visado serán ajustadas", indicó el funcionario, sin precisar una fecha para la reanudación del servicio.
Según el comunicado oficial, el entrenamiento busca que los oficiales consulares puedan identificar de manera más rigurosa a los solicitantes que podrían convertirse en una "carga pública", es decir, personas que dependan de beneficios sociales estadounidenses tras obtener la residencia. El propio Departamento de Estado precisó que esta capacitación se aplica por igual en toda su red diplomática mundial y que comenzó a principios de agosto.
La agencia Reuters, citada por diversos medios estadounidenses, reportó que las entrevistas ya programadas están siendo reagendadas y que los solicitantes reciben notificaciones directas de sus consulados sobre los nuevos plazos, sin que se les informe cuándo será su próxima cita. De acuerdo con una fuente consultada por The Washington Post, en algunos países las citas de visado de inmigrante permanecerán canceladas al menos hasta el final de este mes de agosto. La pausa afecta principalmente a quienes tramitan la residencia permanente por vía familiar o laboral, un proceso que en el caso de República Dominicana representa una de las rutas migratorias más utilizadas hacia territorio estadounidense.
La medida se produce pocos días después de que la jueza federal Jeannette Vargas, del Tribunal de Distrito del Sur de Nueva York, declarara "manifiestamente ilegal" el veto migratorio que la Administración de Donald Trump había impuesto en enero a los solicitantes de visado de inmigrante de 75 países, entre ellos Cuba, Haití, Colombia, Brasil, Guatemala y Nicaragua. La magistrada determinó que el secretario de Estado, Marco Rubio, excedió su autoridad legal al ordenar ese veto de forma categórica, sin una evaluación individual de cada caso, y que la potestad de aprobar o negar un visado corresponde exclusivamente a los funcionarios consulares. República Dominicana no figuraba entre los países incluidos en esa lista.
El Departamento de Estado ha señalado que la nueva pausa por entrenamiento es una medida distinta a la anulada por la corte: no está dirigida contra nacionalidades específicas, sino que aplica de manera uniforme a la totalidad de la red consular mientras se actualiza el protocolo de evaluación. No obstante, organizaciones como la Asociación Americana de Abogados de Inmigración han cuestionado el impacto práctico de la medida, al señalar que solicitantes que ya cumplieron con los requisitos de seguridad exigidos por el propio gobierno quedan ahora en una situación de incertidumbre indefinida.
La pausa se inscribe, además, en un contexto más amplio de endurecimiento migratorio por parte de la Casa Blanca. Esta misma semana, el Gobierno de Trump anunció que revocará los visados de turismo y negocios (B-1 y B-2) a miles de personas que los utilizaron para posteriormente solicitar asilo tras ingresar de forma legal al país, y evalúa además elevar significativamente los requisitos y costos del visado de trabajo H-1B para empleadores que buscan contratar personal extranjero calificado.
Por ahora, la recomendación para los solicitantes con entrevistas pendientes es mantenerse atentos a las comunicaciones directas de la embajada o el consulado correspondiente, ya que una cita cancelada o reprogramada no equivale, según ha aclarado el propio Departamento de Estado, a una denegación del caso.


