Doble terremoto provoca estado de emergencia nacional y activa el apoyo urgente de Estados Unidos
Con un balance preliminar de 164 muertes y proyecciones científicas que estiman hasta 100,000 víctimas fatales, el presidente Donald Trump ordenó la inmediata preparación de asistencia federal.
Redacción de Libertad Comunicacional
25 de junio de 2026 a las 07:17 a. m.Lectura de 6 min

Fotografía: cuerpos de emergencia buscan víctimas en Caracas (Venezuela). (EFE)
Un destructivo doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudió la costa central de Venezuela, provocando el colapso masivo de edificaciones y forzando la declaración inmediata de un estado de emergencia nacional. La presidenta interina de la nación, Delcy Rodríguez, confirmó de manera preliminar la muerte de al menos 164 personas y un saldo de 971 heridos. Rodríguez detalló que el estado costero de La Guaira fue declarado formalmente en zona de desastre debido al derrumbe total y parcial de múltiples complejos residenciales, hoteles y establecimientos comerciales, ordenando simultáneamente la unificación estratégica de toda la red de salud pública y privada para responder al flujo de damnificados.
El impacto real de la catástrofe podría ser drásticamente superior según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que emitió una estricta alerta roja institucional a través de su sistema global de estimación de daños PAGER.

Estructuras colapsadas en la zona metropolitana tras el doble sismo destructivo.. Fuente: RTVE.es
Las proyecciones científicas indican que los sismos ocurridos de forma sucesiva con una diferencia de apenas 39 segundos conllevan un potencial letal de entre 10,000 y 100,000 víctimas fatales debido a la elevada densidad poblacional expuesta en el área metropolitana de Caracas y el litoral central. En la capital venezolana, el panorama es complejo; el alcalde del municipio Chacao, Gustavo Duque, ratificó el hallazgo de personas fallecidas bajo las estructuras colapsadas, aunque se abstuvo de precisar una cifra de bajas definitiva a la espera de evaluaciones técnicas exhaustivas.
La destrucción afectó gravemente las infraestructuras estratégicas y la provisión de servicios básicos esenciales. Las autoridades venezolanas suspendieron por completo las operaciones aéreas en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía debido a fallas estructurales críticas en sus terminales. Paralelamente, la región central reporta cortes masivos de energía eléctrica, la caída de las redes de telecomunicaciones móviles y el bloqueo de las autopistas principales por el desprendimiento de escombros y asfalto. Ante la gravedad de la crisis, el gobierno interino anunció el desembolso de un fondo financiero especial para la reconstrucción de viviendas y centros de salud, mientras brigadas civiles y militares remueven bloques de concreto con maquinaria pesada del sector privado para localizar supervivientes atrapados.
La escala de la tragedia, catalogada por expertos como el evento sísmico más violento documentado en el Caribe sur en el último siglo, desató una inmediata respuesta en Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el panorama de devastador y ordenó a todas las agencias federales de su administración preparar asistencia rápida y planes de contingencia logística. "Estados Unidos está listo, dispuesto y en capacidad de ayudar. He instruido a todas las agencias de nuestro gobierno para que se preparen para actuar rápidamente. Estaremos allí por nuestros nuevos y grandes amigos", manifestó Trump mediante sus canales oficiales, añadiendo de forma tajante que los informes de inteligencia iniciales en su poder "no son buenos". Gobiernos como los de México, Ecuador, El Salvador y Catar también coordinan de manera oficial el envío de ayuda humanitaria y equipos especializados de rescate.
Este desastre genera repercusiones colaterales para la República Dominicana al interrumpir conexiones aéreas y comerciales clave en el Caribe sur por la inoperatividad indefinida de Maiquetía, un nodo de tránsito aéreo crucial en la región. Asimismo, la severa vulnerabilidad estructural observada en las edificaciones venezolanas reitera la urgencia de que las autoridades dominicanas fiscalicen estrictamente la aplicación de los códigos de construcción sismorresistente, especialmente en cascos urbanos de alta densidad habitacional. Mientras el USGS advierte sobre un riesgo elevado de réplicas de gran magnitud durante los próximos días, los cuerpos de protección civil en Venezuela mantienen las labores de búsqueda bajo rigurosos protocolos de seguridad ante la extrema inestabilidad del terreno.




