Construcción crece, pero casi 4,000 obras permanecen paralizadas en la región metropolitana
Boca Chica, Los Alcarrizos y San Antonio de Guerra registran los mayores porcentajes de proyectos detenidos, mientras el sector construcción mantiene crecimiento económico.
Redacción de Libertad Comunicacional
Editor jefe: Domingo Batista
1 de septiembre de 2026 a las 06:48 a. m.Lectura de 5 min

Casi seis de cada 10 obras de construcción registradas en la región metropolitana de República Dominicana permanecieron paralizadas durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con el Registro de Oferta de Edificaciones 2026-1 elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Entre enero y junio fueron contabilizados 6,682 proyectos residenciales y comerciales en construcción, de los cuales 3,994, equivalentes al 59.8 %, estaban detenidos. La condición no significa necesariamente abandono, ya que una obra paralizada puede reanudar sus trabajos posteriormente.
La diferencia es significativa frente a los proyectos considerados abandonados, que apenas sumaron 284, equivalentes al 4.3 % del total registrado durante el período. En estos casos sí existen señales de deterioro o falta prolongada de actividad.
La mayor parte de las obras paralizadas se encontraba en etapas intermedias o avanzadas. El 44.6 % había llegado a la fase de estructura, mientras que otro 24.5 % se encontraba en pañete y el 29 % en revestimiento.
El comportamiento coincide con una menor incorporación de nuevos proyectos. Solo 745 de las 6,682 obras registradas eran nuevas, equivalentes al 11.1 %. Las otras 5,937 correspondían a proyectos que actualizaron su fase constructiva, incluidos algunos que posteriormente quedaron paralizados.
La situación presenta diferencias importantes entre los municipios. Boca Chica registró el mayor porcentaje de obras detenidas, con 73.5 % de sus 650 proyectos. Le siguieron Los Alcarrizos, con 73.3 %, y San Antonio de Guerra, con 71.6 %.
Pedro Brand también superó el 60 %, con 66.4 % de sus construcciones paralizadas. En términos absolutos, Santo Domingo Este concentró la mayor cantidad de proyectos detenidos, debido a que también fue el municipio con más obras registradas, con 2,271 y un 60.6 % paralizado.
En el extremo contrario se ubicó Santo Domingo de Guzmán, donde 33.1 % de las 898 obras contabilizadas estaban interrumpidas, el porcentaje más bajo de la región metropolitana.
La paralización también es más frecuente entre las construcciones de menor tamaño. De los proyectos con superficies entre 100 y 200 metros cuadrados, 2,387 aparecían detenidos, mientras que entre las obras de 201 a 500 metros cuadrados había 1,172 proyectos paralizados.
Por tipo de edificación, las entidades religiosas presentaron el mayor porcentaje de obras detenidas, con 85.7 %, seguidas por las casas, con 85.2 %. Ambos segmentos suelen depender de aportes comunitarios o familiares para financiar su construcción.
En contraste, las oficinas registraron un nivel de ejecución de 68.5 %, mientras que los edificios vinculados al sector salud alcanzaron 48 % y los apartamentos 35.6 %. Se trata, en general, de proyectos de mayor escala y con una estructura financiera que puede permitirles sostener mejor el proceso constructivo.
El panorama adquiere particular relevancia porque la paralización de numerosas obras ocurre mientras el sector construcción mantiene una expansión económica. Según el Banco Central de la República Dominicana, la actividad creció 6.7 % durante el primer semestre de 2026 y terminó julio con un crecimiento interanual de 8.1 %.
Los datos muestran, por tanto, un comportamiento dual: existe crecimiento económico de la construcción, pero al mismo tiempo una elevada cantidad de proyectos permanece detenida. Esto apunta a una actividad cada vez más concentrada en proyectos de mayor escala y capacidad financiera, mientras las obras pequeñas enfrentan mayores dificultades para completar sus etapas.
El desafío para el sector será determinar cuánto tiempo permanecerán detenidos esos 3,994 proyectos y cuántos podrán reincorporarse al ritmo de construcción. La evolución de esas obras será un indicador relevante para medir si el crecimiento actual de la construcción logra extenderse de manera más amplia por la región metropolitana.


