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Rescatan vivo a un vigilante tras ocho días atrapado por los terremotos en Venezuela

El trabajador de seguridad sobrevivió protegido por su garita de vigilancia bajo 140 toneladas de escombros en una agónica operación de 72 horas.

Redacción de Libertad Comunicacional

Redacción de Libertad Comunicacional

2 de julio de 2026 a las 10:46 a. m.Lectura de 5 min

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Rescatan vivo a un vigilante tras ocho días atrapado por los terremotos en Venezuela

Fotografía: salvamento de casi 72 horas, en Catia La Mar (Venezuela). (EFE/ RONALD PEÑA R)

En una operación de salvamento que se extendió por casi 72 horas, los equipos de emergencia rescataron con vida la mañana de este jueves a Hernán Alberto Gil Flores, un vigilante de seguridad que permaneció ocho días atrapado bajo las ruinas de un edificio en la localidad de Catia La Mar, estado de La Guaira, tras los potentes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que azotaron a Venezuela el pasado 24 de junio. La información, recabada por agencias periodísticas y autoridades desplegadas en el terreno, resalta que las brigadas de auxilio debieron lidiar con una estructura severamente colapsada y un alto riesgo de desplome para concretar el salvamento de forma segura.

El primer contacto visual y verbal con Gil Flores ocurrió el pasado domingo, aunque las maniobras formales de extracción comenzaron el lunes a las 10:00 hora local. Desde ese instante, un grupo multidisciplinario de aproximadamente 100 rescatistas procedentes de Chile, Estados Unidos, Portugal, Costa Rica y El Salvador unificó criterios operativos. A lo largo de las extenuantes jornadas, los especialistas de estas delegaciones internacionales consiguieron mantener una comunicación constante con el trabajador atrapado, lo que permitió dotarlo de hidratación y medicamentos esenciales para asegurar su estabilidad fisiológica mientras removían las capas de concreto.

Conforme al criterio expresado por los voluntarios de la Cruz Roja Venezolana, el vigilante logró preservar su vida gracias a que la garita de control donde se encontraba en el momento del impacto sísmico actuó como un sólido escudo de protección. A pesar de esto, la remoción de materiales supuso un desafío logístico extremo. Un portavoz de la Cruz Roja de Costa Rica detalló a la agencia EFE que el superviviente estaba confinado en "un paso subterráneo en una caseta de seguridad con 140 toneladas de escombros encima". Esta condición forzó al personal de socorro a replantear por completo la ruta de penetración original y abrir un nuevo punto de acceso seguro. En la periferia del siniestro, su esposa, Gusbimar González, permaneció en vigilia permanente desde el jueves posterior al desastre natural.

Este rescate puntual se inserta en el masivo despliegue humanitario internacional enviado tras la catástrofe. De acuerdo con las estadísticas provistas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entidad responsable de coordinar los esfuerzos sobre el terreno, a Venezuela han ingresado entre 2,500 y 3,000 rescatistas extranjeros. El éxito de la operación trascendió las fronteras venezolanas; el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, celebró la liberación del vigilante mediante una declaración pública en la que expresó textualmente: "¡FINALMENTE LOGRAMOS RESCATAR A HERNÁN! Después de más de 72 horas de trabajo y tras enfrentar una estructura sumamente inestable, réplicas, derrumbes y la necesidad de abrir una nueva vía de acceso para poder llegar hasta él, rescatamos con vida a Hernán Alberto Gil Flores".

El reporte estadístico más reciente emitido por el Ejecutivo de Venezuela sitúa el costo humano de los sismos en 2,295 fallecidos y 11,267 heridos, mientras que el total de rescatados documentados asciende a 6,461 personas. Los organismos internacionales y las brigadas locales enfocan ahora sus tareas pendientes en la remoción segura de desechos y la evaluación técnica de estructuras remanentes en La Guaira y Caracas para prevenir siniestros colaterales asociados a las réplicas sísmicas.

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