¿Duermes toda la noche y despiertas agotado? El estrés acumulado puede estar detrás
La carga alostática puede relacionarse con problemas de sueño, pero la fatiga persistente también puede tener causas médicas que requieren evaluación.
Redacción de Libertad Comunicacional
19 de agosto de 2026 a las 09:44 a. m.Lectura de 5 min

Fotografía: No sentirse descansado tras dormir
Dormir durante toda la noche no garantiza necesariamente despertar con energía. Algunas personas cumplen con un horario aparentemente adecuado de descanso y, aun así, comienzan el día con agotamiento, somnolencia o la sensación de no haber recuperado fuerzas.
Una de las explicaciones estudiadas es la llamada carga alostática, un concepto utilizado para describir el desgaste que puede acumular el organismo cuando permanece sometido durante períodos prolongados a demandas y estrés.
La alostasis permite al cuerpo adaptarse a situaciones de exigencia mediante cambios fisiológicos que incluyen la activación de hormonas como el cortisol y la adrenalina. El problema puede aparecer cuando esos mecanismos permanecen activados o el organismo tiene dificultades para regresar a su estado basal.
Un estudio publicado en 2025 en Journal of Psychosomatic Research analizó datos de 5,331 adultos estadounidenses y encontró que 1,485, equivalentes al 29 %, reportaron dificultades para dormir. Los investigadores observaron una asociación entre niveles más elevados de carga alostática y mayores probabilidades de presentar problemas de sueño.
Sin embargo, los resultados no significan que todo cansancio al despertar sea consecuencia del estrés acumulado. El propio estudio es de carácter observacional y establece una relación estadística, por lo que no permite afirmar que la carga alostática sea la causa directa de los trastornos del sueño.
Entre las causas que deben considerarse está la apnea obstructiva del sueño, un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente durante la noche. Los ronquidos fuertes, los episodios de ahogo o jadeo y la somnolencia durante el día pueden ser señales de este problema.
La fatiga también puede estar relacionada con anemia, alteraciones de la tiroides, diabetes, infecciones, depresión, determinados medicamentos y otros problemas de salud. Mayo Clinic señala que el agotamiento persistente puede tener múltiples causas y recomienda trabajar con un profesional sanitario para determinar el origen en lugar de asumir que se trata simplemente de falta de descanso.
Los hábitos cotidianos también pueden deteriorar la calidad del sueño. El consumo de alcohol, una alimentación inadecuada, poca actividad física, horarios irregulares y determinados medicamentos pueden contribuir al cansancio. El estrés y algunos trastornos del estado de ánimo también pueden afectar el descanso.
Por esa razón, si una persona lleva semanas despertándose agotada pese a dormir suficientes horas, conviene observar otros síntomas: ronquidos, pausas respiratorias, dolores de cabeza matutinos, palpitaciones, falta de aire, cambios de peso, dificultad para concentrarse o somnolencia durante el día.
Mayo Clinic recomienda consultar a un profesional si la fatiga no mejora después de dos semanas de descansar, reducir el estrés, alimentarse adecuadamente y mantener una buena hidratación.
El cansancio persistente, por tanto, no debería atribuirse automáticamente al ritmo de vida. Dormir suficientes horas es importante, pero la calidad del sueño y el estado general de salud también determinan si el organismo realmente consigue recuperarse durante la noche.


